Rioja confía en una vendimia de buena calidad por el buen estado sanitario de la uva
El consejo regulador aplaza la estimación final de la cosecha ante la uva aún pendiente de recogida
lunes 14 de septiembre de 2026

La vendimia en la Denominación de Origen Calificada Rioja avanza ya de forma generalizada y el consejo regulador confía en cerrar la campaña con una añada de buena calidad. Según informa la agencia EFE, el buen estado sanitario de la uva y las condiciones meteorológicas de estos días sostienen esa previsión, cuando una parte relevante de la producción ya ha entrado en bodega.
La directora técnica del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Alejandra Rubio, señaló a EFE que, con los datos oficiales disponibles hasta el pasado 11 de septiembre, se habían recogido 185,1 millones de kilos de uva. De ese total, 146,8 millones correspondían a variedades tintas y 38,3 millones a blancas.
Rubio precisó que todavía queda mucha uva por cortar y que no existe prisa para acelerar el ritmo. A su juicio, el tiempo está siendo favorable para la recogida, con sol por las mañanas y noches más frías. Esa combinación ayuda a conservar parámetros de calidad que, afirmó, ya se aprecian en la uva que ha llegado a las bodegas.
Pese a ese avance, el consejo regulador evita por ahora fijar una estimación cerrada sobre el tamaño final de la cosecha. Rubio admitió que todavía es muy pronto para concretar el volumen total, aunque sí apuntó que puede situarse por encima del registrado en 2025. La campaña del año pasado fue calificada como excelente, pero resultó muy corta: se recogieron 225,4 millones de kilos de uva y se obtuvieron 155 millones de litros de vino apto para quedar amparado por la denominación, un 18% menos que en la vendimia anterior.
La evolución del viñedo durante el ciclo vegetativo ayuda a explicar esa prudencia. La fertilidad fue buena, pero los episodios de calor intenso y prolongado redujeron el tamaño de la uva y rebajaron las previsiones iniciales. Rubio añadió además el efecto del cambio climático como uno de los factores que están modificando el desarrollo de las campañas.
La vendimia de este año comenzó en los primeros días de agosto, lo que la convierte en la más temprana de la serie histórica de Rioja. La denominación reúne 66.405 hectáreas de viñedo repartidas en 144 municipios de La Rioja, el País Vasco y Navarra. En ese ámbito trabajan cerca de 13.000 viticultores y unas 600 bodegas, sometidos a controles de calidad exigentes y a una gran diversidad de suelos, altitudes y condiciones de cultivo.
Las organizaciones profesionales agrarias coinciden en prever una cosecha de buena calidad, aunque sitúan el foco en la rentabilidad del viñedo. El secretario general de ARAG-Asaja, Igor Fonseca, dijo a EFE que ese nivel de calidad debe reflejarse después en el pago al productor. En su opinión, los datos del Observatorio de Precios de la Consejería de Agricultura de La Rioja sobre la campaña de 2025 muestran con claridad la pérdida de ingresos que arrastran muchos viticultores. Ese año, la media pagada fue de 0,83 euros por kilo de uva tinta y de 0,79 euros por kilo de blanca.
Desde UAGR-COAG, su coordinador sindical, Roberto Ruiz-Clavijo, aseguró a EFE que en general están detectando precios algo por debajo de los de la campaña pasada. Añadió que, incluso con rendimientos máximos de hasta el 90% en tintas, los viticultores no cubrirán sus costes de producción por séptima campaña consecutiva. Por ese motivo, la organización reclama que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria, que obliga a formalizar contratos en los que figuren el precio y el plazo de pago.
Otra preocupación en el campo es la salida comercial de la uva. El secretario de Organización de UPA La Rioja, Néstor Alcolea, advirtió a EFE de que algunos productores no tienen asegurada una bodega para entregar su cosecha y están buscando soluciones a última hora. Citó, además, casos denunciados en zonas de Rioja Alta en los que ciertas bodegas rechazan uva por superar los 14 grados, una decisión que, a su juicio, deja al viticultor sin margen después de un año completo de trabajo.
La versión de las bodegas es distinta. Íñigo Torres, director general de Esencia Rioja, la principal asociación bodeguera de la denominación, afirmó a EFE que las empresas han cumplido sus obligaciones, han firmado los contratos antes de la entrada de la uva y han fijado de forma objetiva los precios de compra. Torres sostuvo que esos importes se mantendrán estables respecto a la campaña anterior.
A su entender, esa estabilidad puede jugar a favor del productor porque los rendimientos de este año serán superiores a los de 2025. Con más kilos por hectárea que en la vendimia pasada, añadió, el viticultor podrá obtener rentabilidad, algo que, en palabras del representante bodeguero, no está ocurriendo en muchas otras zonas vitivinícolas de España.