Rioja prevé una evolución positiva de la uva que aún no se ha vendimiado
El último boletín apunta a más azúcar, menos acidez y una mejora de la madurez fenólica
jueves 10 de septiembre de 2026

El Consejo Regulador de la DOCa Rioja informó este jueves, 10 de septiembre, de que las previsiones meteorológicas para los próximos días son favorables para la fase final de maduración de la uva en las parcelas que aún no se han vendimiado. La denominación ha difundido su sexto y último boletín de seguimiento de esta campaña, con una recogida ya generalizada y con una evolución analítica que apunta a más azúcar en la baya, menor acidez y una mejora de los parámetros de madurez fenólica.
Los datos recogidos por los servicios técnicos del Consejo muestran que el peso medio de la baya se mantiene en niveles similares a los de la semana anterior o incluso algo por debajo. La entidad atribuye esa evolución a las altas temperaturas registradas en los primeros días de septiembre. La excepción es la variedad viura, en la que sí se aprecia un ligero aumento del peso.
El boletín también recoge un ascenso claro del grado alcohólico probable, en línea con lo observado durante toda la campaña. Para el Consejo Regulador, esa evolución refleja una velocidad alta en la acumulación de azúcares en la uva, favorecida por las condiciones térmicas de las últimas semanas. Entre las variedades analizadas, el graciano alcanza valores elevados.
A la vez, las muestras analizadas presentan una bajada general de la acidez total. El contenido de ácido málico sigue reduciéndose con intensidad, algo que el Consejo considera coherente con el avance de la maduración. El pH, por su parte, mantiene en términos generales una trayectoria al alza respecto al boletín anterior.
En viticultura, estos tres parámetros suelen seguirse de cerca en el tramo final de la campaña porque ayudan a decidir el momento de la vendimia y a anticipar el equilibrio que puede ofrecer la uva en bodega. En este caso, el Consejo Regulador sitúa esa evolución dentro de una maduración que avanza con rapidez por el efecto de las temperaturas de las últimas semanas.
También mejoran los indicadores de madurez fenólica. El informe cita una evolución favorable del IPT, los antocianos y el IC durante esta semana, lo que confirma la línea observada en el seguimiento previo. Estos valores son relevantes en las variedades tintas porque se relacionan con compuestos vinculados al color y a la estructura del vino.
En el plano sanitario, el viñedo presenta un muy buen estado de forma general. Aun así, los equipos técnicos del Consejo recomiendan mantener la vigilancia en las parcelas más afectadas por episodios de estrés hídrico y térmico. La recomendación se extiende también a las fincas que siguen pendientes de vendimia, donde aconsejan controlar la evolución de la acidez total, el ácido málico y el pH antes de fijar la fecha de corte.
La previsión meteorológica que maneja la denominación apunta a noches frescas, un factor que el Consejo considera favorable para la parte final de la madurez fenólica. Con ese escenario, la entidad prevé una evolución positiva de los viñedos que todavía no han entrado en vendimia.
El sexto boletín cierra así el seguimiento de maduración de una campaña marcada por la rápida acumulación de azúcares y por el efecto de las altas temperaturas de comienzos de septiembre sobre la composición de la uva. A partir de ahora, el foco pasa a la gestión de las parcelas que faltan por recoger y a la elección del momento de vendimia en función del equilibrio entre grado, acidez y madurez fenólica.