Tarazona y el Moncayo abren una primavera de castillos y rutas

La comarca aragonesa reúne patrimonio, senderos, alojamientos singulares y experiencias nocturnas en varios municipios

Martes 28 de Abril de 2026

La Comarca de Tarazona y el Moncayo se presenta esta primavera como un destino ligado a los castillos, la historia y la naturaleza. El territorio, frontera entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón, reúne 16 poblaciones bajo la presencia del Moncayo, un monte de 2.314 metros que domina la planicie de esta zona de ribera en la provincia de Zaragoza.

Desde Tarazona, su municipio principal, se han diseñado itinerarios para conocer espacios naturales, recursos educativos, propuestas culturales y patrimoniales, además de una ruta que enlaza varios castillos del entorno. La propuesta combina visitas históricas, actividades al aire libre y experiencias gastronómicas y musicales en distintos puntos de la comarca.

Tarazona conserva en su barrio del Cinto el trazado medieval que recuerda su papel como ciudad fortaleza. Allí permanecen murallas, callejuelas estrechas, casas blasonadas, arquillos y pasadizos. Entre sus edificios más representativos figura el Palacio Episcopal, que fue una zuda o alcazaba musulmana, después castillo cristiano tras la Reconquista en 1119 y más tarde palacio episcopal a finales del siglo XIV. Desde el siglo XVI mantiene su aspecto de fortaleza con apariencia renacentista. Puede visitarse de martes a domingos, de forma libre o con visita guiada, con acceso a las zonas nobles y a los calabozos eclesiásticos.

La Ruta de los Castillos de Tarazona enlaza varios enclaves defensivos levantados para proteger la ciudad. El primer punto es Novallas, donde se conservan restos de la construcción original del siglo XII y hallazgos arqueológicos islámicos del siglo XIV. Su castillo y torre de vigilancia dominan las orillas del río Queiles. En la actualidad alberga una exposición arqueológica permanente, con réplicas de piezas como el Bronce de Novallas, un fragmento de placa de bronce de la segunda mitad del siglo I d.C. En esta localidad arranca también la ruta 15 de trail running, pensada para hacer en familia entre campos de cultivo. Además, el 1 de mayo se celebra la marcha senderista y cicloturista La Escuernavacas, con recorridos de 6, 8 y 12 kilómetros.

La siguiente parada es Vierlas, donde del castillo del siglo XIII solo se conserva un muro de gran longitud. En el recinto se han reutilizado columnas con capiteles medievales como soportes de un mirador público y también se mantiene una bodega con pilares de piedra. La iglesia de San Miguel Arcángel, del siglo XVI, completa los principales atractivos de este pequeño municipio, que cuenta además con una ruta trail diseñada por especialistas y de dificultad moderada.

En Grisel, el castillo señorial del siglo XIV y estilo gótico abrió en 2014 como alojamiento turístico. Allí se celebra la cena medieval en el Castillo de Grisel, reconocida como Mejor Experiencia Turística de Aragón 2019. El espacio puede alquilarse con sus elementos originales para reuniones, cenas medievales, bodas y eventos. La localidad también celebra las Cortesías de Grisel, declarada Fiesta de Interés Turístico Cultural, una cita que cada 23 de abril recuerda la acogida a los vecinos de Somangos, expulsados por los moros en el siglo XVI. La celebración incluye baile del paloteado, cruce de banderas y tortas con vino.

Grisel reúne además dos enclaves naturales de interés para la espeleología: la sima de Rejesús y el Pozo de los Aines, una sima de unos 30 metros de profundidad cubierta por un manto de helecho llamado lengua de ciervo. Está habilitada para bajar en vertical hasta la mitad del recorrido y contemplarla desde dentro. Otro punto de interés es el mirador de la Diezma, con vistas al Moncayo y a las tierras de Tarazona. Allí se conservan quince casillas de Pico, ejemplos de arquitectura rural en piedra seca, de las que dos o tres pueden visitarse tras su recuperación.

Santa Cruz del Moncayo conserva en la parte baja del somontano Norte los restos de la muralla del castillo, hoy en ruinas, con vistas sobre el valle del Queiles. El municipio es conocido por su alfarería, que puede conocerse en el Museo de la Cerámica. La iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz combina una estructura románica del siglo XIII con una cabecera barroca. La visita puede completarse con una tapa de torreznos, una de las especialidades culinarias de la zona.

Los Fayos ofrece un paisaje marcado por numerosas cuevas. La más conocida es la Cueva del Caco, vinculada a la leyenda de Hércules y el gigante local Caco. Según la tradición, la batalla entre ambos dio origen al Moncayo. Desde el siglo XII, esta cueva se utilizó como castillo por su posición sobre la unión entre el río Queiles y el río Val. En el municipio también se encuentran el acueducto romano mandado construir por Augusto en el 27 a. C., la ermita-monasterio de San Benito, excavada en la roca, y el Palacio de los Duques de Villahermosa. La ZEPA Sierra del Moncayo-Los Fayos-Sierra de Armas es además un refugio ornitológico donde pueden verse buitres leonados, águilas perdiceras y búhos reales.

Lituénigo conserva en la parte alta un castillo-palacio de estilo medieval del siglo XII, catalogado Bien de Interés Cultural. La localidad cuenta también con una ruta trail y con la iglesia de la Purificación de Nuestra Señora, de estilo mudéjar y construida en el siglo XVII sobre una estructura románica del XIII. El templo está considerado Bien del Patrimonio Cultural Aragonés.

Trasmoz concentra algunas de las leyendas de brujería del Moncayo. El castillo, del que hay noticias desde 1185, fue escenario de supuestos aquelarres nocturnos y de un conflicto con los monjes del Real Monasterio de Veruela por el aprovechamiento de pastos y montes limítrofes, que terminó con la excomunión del pueblo en el siglo XII. La experiencia Visita a Trasmoz permite conocer esa historia en un castillo que puede visitarse. La localidad celebra además la Feria de la Brujería y de las plantas medicinales el primer sábado de julio, Fiesta de Interés Turístico Regional. También ofrece rutas trail y senderos vinculados a la historia local y a la figura de Bécquer.

En Añón de Moncayo, el castillo del siglo XIII presenta una estructura rectangular con torres y un Patio de Armas. Declarado Bien de Interés Cultural, funciona hoy como alojamiento turístico y acoge dos propuestas singulares. Una es Tiempo de brujas, en la que los visitantes elaboran pociones, practican adivinación y participan en deportes mágicos. La otra es Cata Cantata, una velada en castillo en la que los asistentes se visten al estilo medieval. Previa reserva, también se ofrece una cena-cata de tres vinos con recital en uno de los salones del palacio, una experiencia enológico-musical creada por Curro Fatás, exintegrante de Puturrú de Fuá y actual gerente del castillo.

La ruta termina en Tarazona, donde la Catedral de Santa María de la Huerta, conocida como La Capilla Sixtina del Renacimiento español, acoge Hydria, un espectáculo nocturno de luz, imagen y sonido sobre algunos de sus retablos mediante videomapping, pixelmapping y proyecciones láser. En el templo también se puede realizar Kiborion, una visita guiada de 30 minutos que recorre cubiertas, bóvedas y cimborrio a 40 metros de altura. Desde allí se observan las pinturas a grisalla de desnudos mitológicos y bíblicos, los detalles mudéjares del exterior y las vistas del casco antiguo y del Moncayo.

Tarazona suma además la iglesia de Santa María Magdalena, el templo más antiguo conservado en la ciudad, del siglo XII. Su torre mudéjar puede visitarse desde abril. Para quienes quieran seguir recorriendo la ciudad, la ruta urbana Leyendas y tradición sale todos los sábados, domingos y festivos a las 12 horas desde la plaza de España y pasa por el Ayuntamiento, la antigua iglesia del patrón San Atilano, hoy Exposición del Patrimonio Inmaterial, la Plaza de Toros Vieja, el Barrio de la Judería y las Casas Colgadas. La exposición incluye el Cipotegato, personaje enmascarado vestido de arlequín al que se lanzan tomates y que protagoniza el 27 de agosto las fiestas en honor a San Atilano, declaradas de Interés Turístico Nacional en 2009.

La comarca ofrece información y visitas a través de tarazonamonumental.com y turismotarazonayelmoncayo.es, con propuestas para familias y grupos en una primavera marcada por el patrimonio, los senderos y las experiencias en castillos.