Lunes 27 de Julio de 2026
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Bodegas Emilio Moro ha puesto en marcha la campaña “Re-wine your summer”, una propuesta con la que vincula cinco de sus vinos a recuerdos del verano a través de los sentidos. La iniciativa presenta cada botella como una evocación de momentos asociados a la luz, la música, la naturaleza, la fruta fresca o la brisa al final del día.
La bodega explica que la campaña busca conectar el vino con experiencias personales y con una forma de disfrutar del verano centrada en el tiempo compartido, los pequeños momentos y una vivencia pausada. La firma enmarca esta acción en una trayectoria de más de un siglo de historia vitivinícola.
La selección incluye La Revelía, Bestizo, Elalba de Emilio Moro, La Felisa y El Zarzal. Cada uno de estos vinos aparece ligado a una escena concreta del verano y a un perfil sensorial definido por la propia bodega.
La Revelía se asocia a los atardeceres y a las conversaciones largas al final del día. Bodegas Emilio Moro lo describe como un vino con notas de hinojo, flores blancas secas y fruta de hueso madura, junto a matices de miel y bollería fina procedentes de su crianza en barrica francesa. La bodega añade que presenta un perfil fresco y persistente.
Bestizo queda vinculado a noches de verano con música, brindis y encuentros informales. Según la descripción facilitada por la empresa, muestra aromas de frutas negras maduras, notas florales y un fondo mineral de carácter atlántico. En boca, la firma lo define como ágil, sabroso y con frescura persistente.
Elalba de Emilio Moro remite a mañanas luminosas y paseos en la naturaleza. La bodega señala que este rosado presenta color rosa salmón, aromas de fruta roja, notas florales y matices minerales. También lo sitúa en un registro equilibrado y refrescante.
La Felisa aparece relacionada con comidas compartidas y sabores sencillos del verano. Bodegas Emilio Moro indica que reúne aromas de frutas rojas y negras, matices florales y notas cítricas. La empresa sostiene que mantiene equilibrio y frescura, con un final largo.
El Zarzal se vincula a la sensación de la arena tibia y la brisa sobre la piel al caer el sol. La bodega lo describe con notas de frutas blancas, cítricos e hinojo, además de matices minerales. Añade que ofrece textura sedosa y una acidez integrada.
Junto a la campaña, la compañía repasa parte de su estructura productiva y de su catálogo. El origen de la bodega se remonta a 1891 en Pesquera de Duero, en Valladolid. Actualmente, según informa la empresa, el proyecto está dirigido por miembros de la tercera y la cuarta generación de la familia.
Bodegas Emilio Moro cuenta con unas 375 hectáreas de viñedo propio. Su gama incluye referencias como Finca Resalso, Emilio Moro, Emilio Moro Vendimia Seleccionada, La Felisa y la línea Malleolus, formada por Malleolus, Malleolus de Sanchomartín y Malleolus de Valderramiro. La firma también sitúa Clon de la Familia como una de sus elaboraciones centradas en la expresión de la tempranillo y de los suelos pedregoso, arcilloso y calizo de la Ribera del Duero.
La expansión de la bodega fuera de Ribera del Duero comenzó en 2016 en El Bierzo. Allí dispone de 60 hectáreas en propiedad y elabora blancos 100% godello como Polvorete, El Zarzal y La Revelía.
La empresa recuerda además que en agosto de 2023 lanzó su primer rosado, Elalba de Emilio Moro. Más tarde, en octubre de 2024, presentó Bestizo como su primer mencía. En noviembre de 2024 incorporó Latertius, un coupage de tres añadas concebido como acceso al club de socios El Lagar de Emilio Moro.
Con esta nueva campaña, la bodega refuerza la presencia de varias de sus referencias más recientes junto a otras ya asentadas en su porfolio, con una propuesta centrada en la asociación entre vino, memoria sensorial y consumo estacional.
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