Jueves 18 de Junio de 2026
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Las viñas de las regiones chilenas de O'Higgins y Maule están incorporando radios PoC, una tecnología de comunicación que funciona sobre redes móviles y que busca resolver uno de los problemas habituales de la actividad vitivinícola: mantener conectados en tiempo real a trabajadores, supervisores y operadores repartidos en predios de gran extensión.
Chile figura entre los principales productores de vino del mundo y una parte relevante de esa actividad se concentra en ambas regiones. En ese trabajo diario, la coordinación entre equipos distribuidos en distintos sectores de una misma explotación resulta básica para sostener el ritmo de las labores de campo y de producción.
Durante años, buena parte de esas operaciones dependió de radios tradicionales, con una cobertura condicionada por la geografía y por la infraestructura disponible en cada zona. Esa limitación complicaba la comunicación entre cuadrillas, responsables de terreno y operadores de maquinaria cuando trabajaban en puntos alejados entre sí.
La alternativa que empieza a abrirse paso son las radios PoC, siglas de Push-to-Talk over Cellular. Estos equipos utilizan las redes móviles existentes para transmitir comunicaciones instantáneas y, de ese modo, ampliar el alcance frente a los sistemas convencionales. La aplicación práctica en las viñas pasa por mantener enlazados a los equipos incluso cuando se encuentran en sectores distintos del predio.
Mariela Vilos, gerente de Ingeniería de Radiolink, sostiene que este tipo de soluciones responde a una necesidad cada vez más presente en la industria. La directiva afirma que las radios PoC permiten superar las limitaciones de cobertura al apoyarse en redes móviles ya disponibles y añade que ofrecen una comunicación más amplia y versátil.
Vilos precisa además que estos equipos no se limitan a la voz instantánea. Según explica, también incorporan localización por GPS, transmisión de vídeo en vivo y botón de emergencia para situaciones críticas. A su juicio, esa combinación amplía su utilidad en operaciones donde la dispersión geográfica de los equipos obliga a reaccionar con rapidez.
La responsable de Radiolink subraya que la comunicación en tiempo real tiene un valor especial en la coordinación entre supervisores, operadores de maquinaria y cuadrillas de trabajo. Mantener conectados a todos los equipos, afirma, permite mejorar la coordinación de las operaciones, optimizar los tiempos de respuesta y actuar con mayor rapidez ante cualquier contingencia o emergencia.
La implantación de estas herramientas avanza en paralelo al proceso de modernización de la industria vitivinícola chilena. En ese movimiento, las comunicaciones aparecen como un área con margen de mejora en explotaciones agrícolas extensas, donde la distancia entre frentes de trabajo puede afectar tanto a la organización diaria como a la seguridad del personal.
Vilos señala que uno de los principales obstáculos para la adopción de estas tecnologías sigue siendo el desconocimiento. Muchas empresas, indica, las relacionan solo con el monitoreo por GPS o con el control de personal, sin tener en cuenta su aportación en seguridad, coordinación y eficiencia operativa.
A esa percepción se añade, según la ejecutiva, la idea de que se trata de sistemas que exigen una infraestructura compleja. Frente a ello, sostiene que son soluciones intuitivas y de fácil implementación, precisamente porque aprovechan redes móviles ya desplegadas.
Marcelo Silva, Channel Manager de Hytera en Chile, enmarca esta evolución dentro de una tendencia más amplia de incorporación de herramientas tecnológicas que ya se usan en otros sectores productivos. En su opinión, las radios PoC están permitiendo a las viñas disponer de comunicaciones más amplias, estables y eficientes.
Silva considera que esa mejora facilita la coordinación de equipos distribuidos en grandes extensiones de terreno y contribuye a operaciones más modernas, seguras y productivas. La utilidad de estos sistemas, añade, se aprecia especialmente en actividades donde intervienen varios perfiles de trabajo al mismo tiempo y donde una incidencia puede requerir respuesta inmediata.
La incorporación de radios PoC en O'Higgins y Maule refleja así un cambio en la forma en que las viñas abordan sus necesidades de comunicación interna. El objetivo no pasa solo por hablar entre distintos puntos del campo, sino por disponer de una herramienta que permita localizar equipos, compartir imágenes en directo y activar alertas cuando se produzca una emergencia.
En una industria con operaciones repartidas en superficies amplias y con tareas simultáneas en distintos sectores, la continuidad de las comunicaciones se ha convertido en un elemento operativo de primer orden. Tanto Radiolink como Hytera sostienen que estas soluciones pueden ayudar a ordenar mejor el trabajo diario y a reforzar la protección de los trabajadores en terreno.
La extensión de esta tecnología en las viñas chilenas apunta, por tanto, a una mejora práctica de la coordinación sobre el terreno. En O'Higgins y Maule, donde se concentra una parte importante de la producción vitivinícola del país, esa evolución se presenta como una vía para modernizar procesos y reducir las limitaciones que durante años han marcado las comunicaciones en explotaciones agrícolas de gran tamaño.
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