Jueves 28 de Mayo de 2026
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El café de Agaete, cultivado en el Valle de Agaete, gana presencia en la alta gastronomía canaria de la mano de cocineros, reposteros y docentes de Hoteles Escuela de Canarias (Hecansa), que lo incorporan a elaboraciones dulces y saladas por su perfil suave, aromático y equilibrado.
“Tener un producto así en Gran Canaria es un privilegio”, afirma el docente y repostero Octavio González, que trabaja con este café en recetas como mousse, glaseados, bizcochos, reducciones, gelatinas y helados. Para él, el café de Agaete ya no se limita al tiramisú clásico y abre un abanico amplio de combinaciones con frutos secos, chocolates y caramelos.
González subraya que se trata de uno de los cafés más singulares de Europa y que su incorporación a platos dulces y salados aporta un valor añadido propio. A su juicio, la clave está en contar con un buen producto y dominar la técnica para que las recetas crezcan según la creatividad del profesional. Con familia en el Valle y con el proceso completo interiorizado, considera además que este café trasciende lo gastronómico y funciona como seña de identidad.
El docente también trabaja en una nueva receta: un helado de café de color blanco, elaborado a partir de una infusión en frío, con la intención de sorprender por su aspecto y por sus matices. Según explica, el objetivo es que el comensal encuentre un producto distinto, con una lectura nueva del café de Agaete.
Juan Caballero, cocinero y docente de Hecansa, coincide en que el café de Agaete encaja bien en recetas saladas. Señala que sus matices sutiles permiten trabajarlo en cocina y que combina especialmente bien con marisco y pescado, donde actúa como hilo conductor por sus características suaves. En carnes, añade, requiere más trabajo, aunque lo considera un producto versátil que funciona en platos calientes y fríos.
Caballero defiende también el valor de construir un relato en torno a este ingrediente, por ejemplo junto a frutas tropicales del Valle y otros productos locales. Explica que su presencia en una receta sorprende porque no es una combinación habitual y porque el café aporta matices sin imponerse, algo que, según dice, ha generado una muy buena aceptación.
En Hecansa y en distintos eventos dedicados al café de Agaete, añade, han desarrollado combinaciones arriesgadas con un producto que consideran propio del Valle y parte de su identidad. Con el alumnado, el trabajo se centra en productos de Canarias para reforzar el conocimiento de la cocina canaria y de sus ingredientes.
Caballero sostiene que en los últimos años el producto ha dado un salto y se conoce más, incluso en la Península, lo que ha despertado interés y ganas de introducirlo en nuevas elaboraciones fuera de Canarias. También apunta que Agaete apuesta por su producto y que su conocimiento se extiende ya a otras islas y a cocineros que llegan de fuera y lo piden para sus menús.
La misma idea comparte el chef de Casa Romántica, Aridani Alonso, reconocido como ‘Mejor Cocinero de Canarias’. Dice sentirse un privilegiado por poder usar el café del Valle de Agaete e integrarlo en su cocina. Lo define como un producto fino, elegante y utilizable durante todo el año, algo que amplía mucho las posibilidades gastronómicas.
Alonso recuerda que otros productos de calidad pueden encontrarse en distintos puntos de Canarias o solo en una temporada corta, mientras que el café mantiene una raíz profunda en el Valle y conecta con el comensal durante todo el año. También afirma que se trata de la producción de café más importante de Europa y de un ingrediente que mejora la cocina.
En Casa Romántica, donde cuentan con su propia plantación, trabajan con un producto de máxima calidad que, una vez secado, permite su uso durante los 12 meses del año. En este momento, Alonso desarrolla nuevas propuestas gastronómicas con café de Agaete, que se suma al postre del restaurante, donde combina café, chocolate y algarroba, y también al petit four como pase final del menú degustación.
El café de Agaete ha ganado espacio desde su cultivo artesanal, ligado al territorio, hasta convertirse en un icono gastronómico de Canarias y en un ingrediente cada vez más valorado en la alta cocina. Su papel va más allá del producto y se asocia a identidad, producción agrícola, paisaje, tradición, sostenibilidad y trabajo artesano.
Su incorporación a la alta gastronomía refleja la evolución de un producto histórico que mantiene su esencia artesanal mientras se sitúa entre los ingredientes más exclusivos y diferenciadores de la cocina canaria contemporánea. En la actualidad, puede encontrarse no solo en platos, sino también en cócteles y en cervezas artesanas de especialidad.
En un momento en que la gastronomía internacional valora cada vez más el origen, la autenticidad y el producto de territorio, el Valle de Agaete busca consolidarse como uno de los referentes europeos vinculados al café, con una propuesta que une paisaje, herencia agrícola y creatividad culinaria en torno a una producción excepcional.
Esta comunicación forma parte de una campaña de puesta en valor del café de Agaete, impulsada por la Asociación para el Desarrollo y Fomento Agropecuario del municipio de Agaete (Agroagaete) y el Proyecto Paraguas, con apoyo de AIDER Gran Canaria (7119 LEADER del Plan Estratégico de la Política Agraria Común).
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