Hermanos Hernáiz presenta nuevas añadas de sus vinos emblemáticos

Guardacumbres, Finca La Emperatriz y Las Cenizas recorren Rioja Alta en una cata en Madrid

Martes 26 de Mayo de 2026

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The Library Madrid ha acogido la presentación de las nuevas añadas de los proyectos más emblemáticos de Hermanos Hernáiz: Guardacumbres, Finca La Emperatriz y Las Cenizas. La cita reunió tres vinos nacidos en distintos territorios de Rioja Alta y sirvió para mostrar la línea de trabajo que Eduardo y Víctor Hernáiz mantienen desde hace años, centrada en el origen, la identidad de cada viñedo y el valor del paisaje.

La historia de la bodega se remonta a 1996, cuando la familia Hernáiz adquirió Finca La Emperatriz, uno de los viñedos históricos más singulares de Rioja Alta y antigua propiedad de Eugenia de Montijo, última emperatriz de Francia. Desde entonces, Eduardo y Víctor Hernáiz han desarrollado el proyecto con una idea clara: elaborar vinos que reflejen el carácter de cada parcela y la personalidad de su entorno.

Con el paso del tiempo, a Finca La Emperatriz, reconocida como Viñedo Singular, se sumaron otros proyectos vinculados a territorios concretos de Rioja Alta. Primero llegó Las Cenizas, nacido de las parcelas familiares que conservan en Cenicero, su localidad natal. Más recientemente se incorporó Guardacumbres, surgido de la recuperación de un pequeño viñedo centenario en el Valle del Oja-Tirón.

La cata se planteó como un recorrido por distintos valles, altitudes y tipos de suelo. Los tres proyectos comparten una misma filosofía: respeto por el patrimonio vitivinícola riojano y elaboración de vinos ligados a su origen. La presentación permitió comparar estilos y perfiles distintos dentro de una misma zona, con vinos marcados por la frescura, el equilibrio y la identidad de cada viñedo.

Guardacumbres es el proyecto más artesanal y limitado de Hermanos Hernáiz. Nació de la recuperación de un pequeño viñedo histórico en Cuzcurrita de Río Tirón y busca preservar el carácter de las antiguas plantaciones riojanas, donde distintas variedades conviven en una misma parcela rodeada de vegetación y biodiversidad. Sus nuevas añadas de tinto y blanco profundizan en esa identidad y muestran una expresión fresca, muy ligada al paisaje del que proceden.

Finca La Emperatriz, situada en Baños de Rioja y reconocida como Viñedo Singular, es uno de los viñedos históricos más emblemáticos de Rioja Alta. Sus suelos pobres y pedregosos, junto a un clima de marcada influencia atlántica y una altitud de 570 metros, dan lugar a vinos profundos, elegantes y con capacidad de guarda. Las nuevas añadas de tinto y blanco reafirman ese perfil y mantienen la línea de trabajo que ha dado forma al proyecto.

Las Cenizas nace de las parcelas familiares que Eduardo y Víctor Hernáiz conservan en Cenicero. El proyecto recupera la tradición histórica de los vinos de pueblo de Rioja y pone en valor la identidad vitivinícola del Valle del Najerilla a través de un tempranillo equilibrado, fresco y de marcada personalidad. Las Cenizas 2022 continúa esa trayectoria con un vino que mantiene esa lectura del territorio.

Durante la presentación, Eduardo y Víctor Hernáiz compartieron la filosofía que une sus distintos proyectos: una viticultura centrada en el cuidado del paisaje, el trabajo sostenible en el viñedo y la búsqueda de vinos profundamente vinculados a su origen. La cata recorrió distintos perfiles y estilos de Rioja Alta, desde elaboraciones de marcada influencia atlántica hasta vinos más estructurados y complejos.

La cita sirvió además para adelantar en primicia una nueva referencia dentro del proyecto Las Cenizas que verá la luz el próximo mes de septiembre: El Puentarrón. Se trata de un vino procedente de una selección parcelaria del viñedo que lleva ese nombre, plantado en vaso por la familia Hernáiz en 1985. La finca tiene 1,99 hectáreas, está situada a 430 metros de altitud y se asienta sobre suelos principalmente arcillo-calcáreos.

Según la información facilitada por la bodega, se trata de un viñedo naturalmente equilibrado y de bajo vigor, que da lugar a un vino de gran concentración, fruta y tanino suave, muy representativo del carácter de los suelos de Cenicero. Con Guardacumbres, Finca La Emperatriz y Las Cenizas, Eduardo y Víctor Hernáiz siguen construyendo una visión contemporánea de Rioja Alta a través de algunos de sus paisajes vitivinícolas más singulares.

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