Conde de San Cristóbal celebra Castilla y León con un tinto limitado

Reserva Especial 2020 sale al mercado con 6.603 botellas y 300 magnums

Martes 21 de Abril de 2026

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La Bodega Conde de San Cristóbal celebra el Día de Castilla y León con Reserva Especial 2020, uno de sus tintos más exclusivos. La propuesta se presenta como un vino de parcela, de producción muy limitada y numerada, elaborado en las mejores añadas y pensado para poner en valor el carácter del terruño y la identidad de Ribera del Duero.

La bodega, situada en el histórico Pago de Valdestremero, en Peñafiel, trabaja con uvas procedentes de sus 80 hectáreas de viñedo, con parcelas que alcanzan cerca de 900 metros de altitud. Según la información facilitada por la empresa, ese entorno permite elaborar vinos de finca y de parcela de alta gama y sitúa a Conde de San Cristóbal entre las referencias más exclusivas de Ribera del Duero.

La finca arrastra una tradición vitivinícola que se remonta al siglo XVI. Entonces, las uvas del Pago de Valdemestrero ya eran reconocidas por su calidad y abastecían la corte del rey Felipe II en Valladolid. Ese legado continuó a principios del siglo XX, cuando la familia De la Mata adquirió el viñedo y levantó las Bodegas y Viñedos del Conde de San Cristóbal en un enclave singular.

El nombre de la bodega rinde homenaje al primer conde, Julián de San Cristóbal y Eguiarreta, de 1725, antepasado de los actuales propietarios. Fue oydor de la Real Chancillería de Valladolid y caballero de la Orden de Carlos III. En la actualidad, el título lo ostenta don Pelayo de la Mata, presidente del grupo Vinícola Marqués de Vargas. La relación con esa historia familiar sigue siendo un elemento central en la identidad de la finca.

Conde de San Cristóbal Reserva Especial 2020 se elabora a partir de Tinta Fina procedente de una selección de las mejores parcelas del histórico Pago de Valdestremero. La bodega subraya que el vino busca expresar equilibrio, profundidad y personalidad, con una lectura directa del origen y de la tradición vitivinícola de Castilla y León.

La crianza se prolonga durante 18 meses en barricas de roble francés. En nariz, el vino presenta un aroma concentrado, profundo y complejo, con base de fruta fresca y tonos minerales. En boca se muestra fresco y potente, sabroso, graso, expresivo y con un paso redondo y largo. La bodega lo define como un vino equilibrado, muy fino, que refleja la nobleza de su terruño.

En la elaboración han participado el enólogo Jorge Peique, vinculado al grupo Bodegas y Viñedos del Marqués de Vargas desde hace más de dos décadas, y Xavier Ausás, asesor vitienológico. Ambos han trabajado para preservar la singularidad de las parcelas y el carácter de la añada.

La ficha técnica sitúa el grado alcohólico en 14,5% vol. y la producción en 6.603 botellas de 75 cl y 300 magnums de 150 cl. El precio recomendado es de 41,90 euros. El vino está disponible en Club del Gourmet de El Corte Inglés, en Lavinia y en bodeboca.com.

La bodega recuerda además que todos sus vinos proceden de viñedos propios. Sus viñedos se benefician de un clima continental extremo, con acusadas oscilaciones térmicas y una pluviometría moderada. A ello se suman siete tipos de suelos en la propiedad y la influencia de los vientos de las montañas, factores que, según la empresa, aportan a los vinos un nivel elevado de acidez, más estructura y mayor longevidad.

Bodegas y Viñedos del Marqués de Vargas, presidida por don Pelayo de la Mata, XIII marqués de Vargas y IX conde de San Cristóbal, desarrolla su actividad en Rioja, Ribera del Duero y Rías Baixas. En esos enclaves elabora ediciones limitadas de vinos de finca procedentes exclusivamente de viñedos propios, con referencias de alta gama bajo las marcas Marqués de Vargas, Conde de San Cristóbal y Pazo de San Mauro.

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