La II Cumbre Agroalimentaria de Barcelona refuerza el liderazgo de España en la transformación alimentaria

El evento reúne a 300 expertos y anuncia su celebración anual para impulsar innovación y sostenibilidad

Lunes 30 de Marzo de 2026

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La II Cumbre Agroalimentaria celebrada esta semana en Barcelona ha reunido a cerca de 300 participantes y más de 50 ponentes del sector, consolidando el papel de España como referente en la transformación del sistema alimentario a nivel internacional. El encuentro, organizado por la Fundación INCYDE de las Cámaras de Comercio y la Fundación Dieta Mediterránea, se ha desarrollado en el marco de la feria Alimentaria y ha contado con la presencia de empresas líderes, instituciones internacionales y representantes de la administración pública.

Durante dos jornadas, los asistentes han debatido sobre los principales ejes que marcarán el futuro del sector agroalimentario: sostenibilidad, circularidad, innovación, inteligencia artificial, retención del talento, relevo generacional y el papel central de la dieta mediterránea. Entre las empresas participantes se encuentran Grupo Pascual, Danone, Torrons Vicens, Unilever, Ametller Origen, Abadía Retuerta y Argal Alimentación. También han intervenido expertos de la FAO, AECOC, IICA, la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva de España y el Clúster Logístico de Catalunya.

La inauguración contó con la intervención del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien subrayó la importancia de la cooperación internacional y la apertura de nuevos mercados para reforzar la competitividad del sector agroalimentario español. Planas destacó la calidad, seguridad e innovación de los productos españoles y la responsabilidad estratégica del sector ante la apertura de acuerdos comerciales internacionales. El presidente de la Cumbre Agroalimentaria y de la Fundación INCYDE, José Luis Bonet, apeló a la suma de capacidades y a la estrategia de las "3 T: Talento, trabajo y tenacidad", añadiendo la transformación como elemento clave. Bonet también puso en valor la gastronomía, el turismo y la alimentación como un triángulo estratégico para el sector, y resaltó la dieta mediterránea como vínculo entre tradición y salud.

Òscar Ordeig, conseller d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat de Catalunya y presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, remarcó la necesidad de producir más con menos y reivindicó los valores de la dieta mediterránea como uno de los sistemas alimentarios más sostenibles y saludables del mundo. Ordeig insistió en la importancia de la cooperación para garantizar el futuro del sector.

La primera mesa de debate abordó el impacto de los acuerdos comerciales internacionales, especialmente en relación con Mercosur, como oportunidad para ampliar mercados y reforzar la competitividad. Participaron el ministro de Agricultura de Perú y los viceministros del sector de Paraguay, Uruguay y Ecuador, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un modelo agroalimentario más equilibrado, capaz de garantizar la seguridad alimentaria, la sostenibilidad de los recursos y el desarrollo económico.

La segunda jornada se centró en la innovación, la digitalización y la sostenibilidad como pilares del futuro del sector. La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías se presentaron como herramientas clave para mejorar la eficiencia productiva, optimizar la cadena de valor y responder a desafíos como la escasez de recursos o la falta de mano de obra. La economía circular, la lucha contra el desperdicio alimentario y la adopción de modelos productivos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente fueron identificados como ejes estratégicos imprescindibles.

La colaboración público-privada se reafirmó como elemento fundamental para impulsar la innovación, facilitar la financiación de proyectos transformadores y acelerar la modernización del sector agroalimentario. Los expertos coincidieron en que la capacidad de atraer, desarrollar y retener talento será determinante para afrontar los retos de un entorno cada vez más complejo y globalizado.

Uno de los consensos de la cumbre fue el papel central de la dieta mediterránea como motor económico y cultural, más allá de su dimensión nutricional. Se subrayó la necesidad de reforzar el consumo de productos locales, poner en valor la cadena agroalimentaria y promover estilos de vida saludables alineados con los principios de sostenibilidad.

La II Cumbre Agroalimentaria de Barcelona ha contado con la participación de representantes de más de 25 países en sus dos ediciones y la implicación de organismos internacionales, empresas líderes y administraciones públicas. Los organizadores han anunciado que, tras la consolidación de esta segunda edición, la cumbre pasará a celebrarse anualmente para seguir promoviendo el intercambio de conocimiento, la cooperación internacional y la generación de nuevas oportunidades para el sistema agroalimentario.

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