Martes 09 de Septiembre de 2025
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La plataforma Liv-ex, dedicada al análisis y comercio de vinos de alta gama, ha publicado la Clasificación Liv-ex 2025. Este ranking internacional ordena los vinos más reconocidos del mundo según sus precios de transacción en el mercado secundario. La edición de este año llega en un periodo marcado por la caída más prolongada del mercado de vinos de lujo en la historia reciente, con el índice Liv-ex Fine Wine 1000 descendiendo un 23% en los dos últimos años.
La clasificación, que se publica desde 2009, comenzó centrándose únicamente en Burdeos. Sin embargo, desde 2017 amplió su alcance y este año incluye vinos de diez países, lo que supone la mayor diversidad geográfica hasta la fecha. El sistema se inspira en la histórica clasificación de 1855 de Burdeos, pero utiliza criterios actuales: para figurar en la lista, un vino debe superar un precio mínimo y demostrar actividad regular de compraventa en la plataforma. No basta con una sola venta a precio elevado; se exige que al menos cinco añadas diferentes hayan sido comercializadas y que el vino haya registrado al menos doce transacciones entre julio de 2024 y junio de 2025.
El método para determinar los precios medios se basa en el valor total negociado dividido por el número de cajas (de 9 litros) vendidas. Los tramos de precios para cada nivel se actualizan cada dos años para reflejar las condiciones del mercado. En esta edición, el primer nivel agrupa los vinos con un precio medio superior a 2.839 libras esterlinas por caja de 12 botellas (75 cl cada una), mientras que el quinto nivel abarca aquellos entre 284 y 354 libras.
Francia mantiene su posición como país más representado, con 207 vinos clasificados, casi un tercio procedentes de Burdeos (106 referencias). Borgoña aporta más vinos al primer nivel que cualquier otra región. Italia refuerza su presencia con 86 vinos, frente a los 65 del ranking anterior. Estados Unidos suma 15 vinos, todos ellos californianos. España cuenta con nueve referencias: siete de Castilla y León y dos de Rioja.
En cuanto a movimientos dentro del ranking, Vieux Télégraphe y Barbera d’Alba Francia de Giacomo Conterno han subido del quinto al tercer nivel. Solo dos vinos han pasado del segundo al primer nivel: Clos des Lambrays y Puligny-Montrachet Clavoillon de Domaine Leflaive.
El primer nivel está formado por 66 vinos procedentes de cinco países, aunque la mitad son borgoñones. Los tres primeros puestos corresponden a Romanée-Conti, La Tâche y Richebourg, todos ellos del Domaine de la Romanée-Conti. El precio medio de Romanée-Conti supera las 172.000 libras por caja, muy por encima del resto. Petrus ocupa el cuarto lugar, seguido por los grandes nombres clásicos de Burdeos: Latour, Lafite, Margaux, Mouton y Haut-Brion.
California figura con fuerza en el primer nivel gracias a referencias como Screaming Eagle (tanto su vino principal como el segundo), Harlan Estate, Promontory y Scarecrow, todas ellas situadas por delante de los primeros crecimientos tradicionales franceses.
Por regiones fuera del eje Francia-Italia-Estados Unidos, España mantiene su presencia aunque sin novedades respecto a años anteriores. Argentina suma seis vinos (todos mendocinos salvo uno), Chile tres y Australia dos. Nueva Zelanda, Suiza y Portugal logran una referencia cada uno.
La tendencia observada este año indica que los compradores prefieren regiones consolidadas ante la incertidumbre económica actual. Así lo demuestra la reducción del número de vinos australianos clasificados respecto a ediciones previas.
La Clasificación Liv-ex sigue siendo una referencia para profesionales e inversores interesados en el mercado internacional del vino de lujo. Su metodología busca reflejar no solo el valor económico sino también la liquidez real de cada etiqueta en el mercado secundario.
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