Educando paladares jóvenes en Jerez

Un encuentro culinario en el Colegio Montaigne desde la cocina del Chef del Sherry

Sábado 23 de Marzo de 2024

Compártelo

Leído › 2696 veces

La visita del Chef del Sherry al Colegio Montaigne se convirtió en una experiencia inolvidable tanto para el equipo culinario como para los casi cien niños que tuvieron la oportunidad de ser parte de este evento. Es fascinante ver cómo la gastronomía, más allá de ser un arte y una ciencia, sirve como un puente cultural y educativo, especialmente cuando se trata de compartir y transmitir la riqueza de la cultura local a las nuevas generaciones.

La llegada del chef y su equipo al colegio no fue menos que una celebración de conocimientos, sabores y aromas. La curiosidad de los niños se vio inmediatamente encendida por las historias y las sorpresas culinarias que el equipo tenía preparadas. Hablar de formación y trabajo en equipo en este contexto resultó ser una lección valiosa, mostrando a los alumnos que detrás de cada plato hay una historia, mucha dedicación y una colaboración estrecha entre profesionales.

Lo que realmente capturó la atención de todos fueron los momentos en que la cocina cobró vida ante sus ojos. Ver en directo cómo se preparan platos que llevan consigo la esencia de una cultura es, sin duda, una experiencia educativa y sensorial incomparable. El equipo decidió cocinar dos postres que representan la esencia de su compromiso con la cultura de Jerez, brindando a los niños una lección inolvidable sobre el valor de preservar y celebrar las tradiciones locales a través de la gastronomía.

El primero de estos postres, nombrado "nuestro viñedo", es un homenaje de principio a fin a la viña, elemento tan característico de la región jerezana. Este postre no solo buscó recrear las texturas de la tierra alvariza, tan única de la zona, sino también capturar los sabores distintivos de la tierra. Es un ejemplo claro de cómo un plato puede contar una historia, llevarnos en un viaje por el paisaje local y sus tradiciones agrícolas, todo ello mientras disfrutamos de una experiencia gustativa excepcional.

El segundo postre llevó la experiencia un paso más allá, al vincular la gastronomía con figuras icónicas de la cultura española. Nombrado "Abril", este bocado busca homenajear el perfume favorito de Lola Flores, icono andaluz por excelencia. Con este gesto, el equipo del Chef del Sherry no solo demostró su habilidad para crear platos innovadores sino también su deseo de conectar con la historia y los personajes que han dado forma a la identidad cultural de Jerez y de toda España.

Y, por supuesto, dada la temporada de cuaresma, el equipo no dejó pasar la oportunidad de ofrecer su especial versión de la torrija, ese postre tan tradicional y esperado en estas fechas. La reinterpretación de este clásico demuestra una vez más la capacidad del equipo para respetar la tradición mientras introduce elementos novedosos, creando así una experiencia culinaria única y memorable.

La visita concluyó con palabras de agradecimiento hacia el equipo Montaigne por su cálida acogida. Este encuentro no solo fue una oportunidad para compartir el arte culinario sino también para sembrar en los niños el aprecio por su propia cultura, el valor del trabajo en equipo y la importancia de la formación continua. Sin duda, la experiencia dejó una huella imborrable tanto en los alumnos como en los profesionales que tuvieron la suerte de ser parte de este encuentro.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 2696 veces