Enoturismo: cuando el vino es la sabrosa excusa para conocer el territorio de las Rutas de la provincia de Zamora

Las Rutas del Vino de Arribes, Toro y Zamora ofrecen en la provincia un mosaico de paisajes, patrimonio y, por supuesto, sabores que cada año atraen a más visitantes.

Escrito por

Lunes 13 de Noviembre de 2023

Compártelo

Leído › 3569 veces

Quizás, el primer viaje de "turismo" que hizo el vino de Toro fue aquel que cruzó el Atlántico hacia el Descubrimiento de América. Pero esa es otra historia. La de hoy también la protagoniza el vino, ―el de Toro, entre otros―, esta vez, como anfitrión de viajeros, y tiene lugar a lo largo del cauce del río Duero. Personaje secundario, pero imprescindible y responsable de que podamos contarla.

Este 12 de noviembre, como cada segundo domingo del undécimo mes, se celebra el Día Mundial del Enoturismo. Una iniciativa creada hace ya más de una década por la Red Europea de Ciudades del Vino (RECEVIN) con el objetivo de "potenciar el turismo del vino y la promoción de las zonas vinícolas como vertebradoras de territorios eminentemente rurales y generadores de riqueza económica, cultural y patrimonial".

Castilla y León cuenta con nueve Rutas del Vino asociadas a denominaciones de origen. Un tercio está en la provincia de Zamora: las de Toro, Zamora y Arribes. Y todas ellas están integradas en el producto turístico Rutas del Vino de España, que cuenta con el apoyo de los Ministerios de Industria, Comercio y Turismo, y de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En total, 95 municipios ―56, de la Ruta del Vino de Zamora; 28, de la de Toro, y 11, de la de Arribes del Duero― empapados en su esencia por el elixir del dios Baco, entre los que se cuelan algunos de las provincias vecinas de Valladolid y Salamanca. Y es que el mundo del vino no tiene más fronteras que las paredes de una copa.

La primera de estas rutas certificada por ACEVIN (la Asociación Española de Ciudades del Vino) en la provincia fue la de Arribes del Duero, en 2018; al año siguiente, se sumaría la de Toro ―aunque ya se había creado en 2017― y la de incorporación más reciente es la Ruta del Vino de Zamora, que lo hizo en 2021.

Datos positivos para el enoturismo zamorano

El enoturismo en España goza de buena salud, según se desprende del decimocuarto Informe del Análisis de la Demanda Turística Rutas del Vino de España, publicado hace un par de semanas por el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España. Y estos datos positivos no son ajenos a las provincias de Castilla y León ni tampoco a las Rutas de la de Zamora.

En concreto, la Ruta del Vino de Toro recibió el pasado año un total de 58.462 visitantes, un 26,6% más que en el año anterior, y se posiciona así como la segunda en recepción de visitantes de Castilla y León, sólo por detrás de la de Ribera del Duero. El 90,4% de estos visitantes optaron como experiencia principal por conocer bodegas, aunque la de Toro fue también la tercera Ruta del Vino de la comunidad que sumó más visitantes en museos durante 2022, por detrás de Ribera del Duero y Rueda.
El impacto económico total que el enoturismo generó el año pasado en la Ruta del Vino de Toro ascendió a unos tres millones de euros, y el gasto medio por visitante fue de 36 euros, sólo teniendo en cuenta lo gastado en bodegas. A lo que habría que sumarle el desembolso hecho en otro tipo de establecimientos y servicios.

Mientras que en la Ruta del Vino de Zamora, destaca que las pernoctas de viajeros han aumentado del 62 % al 66 % en el último año, y lo han hecho en torno al 25 % en los alojamientos rurales. Precisamente, el aumento de la pernoctación en el territorio de la Ruta es uno de los objetivos principales, según reconoce la gerente de la Asociación Ruta del Vino de Zamora, Eva Gamazo, quien asegura que, además de seguir promocionando el territorio de Tierra del Vino de Zamora, también se marcan en el horizonte aumentar la sostenibilidad en destino y potenciar aún más algo «en lo que se lleva trabajando toda la vida»: la gastronomía local.
Además, tienen la idea de mejorar su oferta en cuanto al servicio de movilidad en «toda aquella necesidad que pueda tener un enoturista a la hora de adentrarse en la cultura y el patrimonio de la zona».

El perfil de visitante que reciben en esta Ruta es, mayoritariamente, de una de una edad media de 30-35 años en adelante. Además, Gamazo destaca que cada vez acuden más familias con niños, mientras que los grupos suelen ser de entre 2 y 8 o 10 personas. «No suelen venir grupos muy grandes ya que hay que tener en cuenta que las bodegas son pequeñas y muy artesanas, generalmente, unifamiliares».

Pero no sólo de bodegas vive el vino. Ni sus Rutas. Porque bajo el paraguas de estos sellos distintivos se puede disfrutar de una variedad de experiencias que van desde gastronomía en restaurantes y bares, alojamiento y tratamientos en hoteles, paseos por la naturaleza a pie o en bici, visitas a chocolaterías u obradores y también, a museos, como el Museo del Queso Chillón, el único dedicado a este producto en la provincia de Zamora.

Por supuesto, el territorio también cuenta, y mucho, en estas experiencias inmersivas en la zona. Los cañones fluviales de Arribes del Duero, el tramo del Camino de Santiago que discurre por la Vía de la Plata y atraviesa la Ruta de Zamora, o la imponente Colegiata de Toro son sólo unos pocos de los muchos "manjares" naturales y patrimoniales que contribuyen a que la experiencia en estos destinos vitivinícolas a orillas del Duero sea mucho más que aprender algo sobre uvas y beber unos cuantos vinos.

Acción conjunta de las Rutas zamoranas

Gamazo ha reconocido que, con motivo de la celebración del Día del Enoturismo «no vamos a hacer nada especial porque ya lo hacemos continuamente», aunque sí «brindaremos con más cariño».
Pero las tres rutas del vino que se asientan en la provincia de Zamora sí tienen prevista una acción conjunta, junto con el Patronato de Turismo de la Diputación provincial, durante la celebración de la feria INTUR la próxima semana en Valladolid: la presentación de la actividad "Conoce la provincia de Zamora con los 5 sentidos a través de las Rutas del Vino de Toro, Arribes y Zamora. Tu plan de viaje para 2024", en la que tendrá lugar una degustación y cata a ciegas de productos de las tres rutas.
Está claro que, como reza el lema de la Ruta del Vino de Toro, todas ellas están dispuestas a seguir "dejando huella" en el enoturista.

Un artículo de Carmen Toro
¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 3569 veces