“Un asombroso desarrollo del velo de flor”: Miguel Villa crea un vino que fusiona lo mejor de Moriles y Sanlúcar

La historia de Moriles y Sanlúcar de Barrameda se unen en la nueva creación del enólogo: un vino blanco sorprendente, envejecido bajo velo de flor

Jueves 23 de Marzo de 2023

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Miguel Villa, enólogo de Bodegas Yuste
Miguel Villa, enólogo de Bodegas Yuste

La prestigiosa Bodega Yuste ha lanzado al mercado un nuevo vino blanco seco monovarietal elaborado exclusivamente con uva Pedro Ximénez. Lo que lo hace único es que ha sido envejecido bajo velo de flor en Sanlúcar de Barrameda, una técnica tradicional de crianza biológica propia de esta región andaluza.

La uva utilizada en este vino proviene de los mejores suelos de albarizas de la localidad cordobesa de Moriles, en la zona conocida como Moriles Altos, donde se producen vinos de calidad superior. Después de la vendimia y la fermentación, el vino llega a Sanlúcar de Barrameda con un alto contenido en nutrientes beneficiosos para el desarrollo de las levaduras formadoras de velo de flor, que se encargarán de su crianza natural en bocoyes envinados de Manzanilla durante ocho meses.

El enólogo de la bodega, Miguel Villa, señala que "desde que recibimos el vino procedente de Moriles en la bodega, observamos un asombroso desarrollo del velo de flor", lo que demuestra la calidad de la uva y la técnica utilizada en su crianza.

El vino, que se comercializará bajo la gama Conde de Aldama con la mención Blanco Pedro Ximénez, estará disponible en botellas de 0,75 cl. y en formato magnum. El diseño de la etiqueta refleja las connotaciones andaluzas del vino, con predominio de los colores verde y blanco.

El vino presenta un color amarillo intenso con reflejos verdosos y una complejidad aromática que combina notas afrutadas, herbáceas y florales con recuerdos a bollería y almendra gracias a su crianza biológica. En boca, destaca su gran personalidad con una entrada seca y un paso sedoso y aterciopelado que llena la boca. Además, presenta una acidez equilibrada, un elegante amargor característico de la uva Pedro Ximénez y un persistente sabor que invita a seguir bebiendo.

Este vino es perfecto para acompañar todo tipo de entrantes, embutidos, ahumados, ensaladas, mariscos, pescados y arroces, siendo una excelente opción para los amantes de los vinos blancos con personalidad propia.

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