El hombre que cambió el modo de beber Champagne

Domingo 30 de Octubre de 2022

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Pocos saben que en sus orígenes el champagne era una bebida dulce que se limitaba a los postres. Esta es la historia del gran Bernard de Nonancourt el hombre que cambió el concepto del champagne.

Bernard de Nonancourt par Catherine Rebois
Bernard de Nonancourt por Catherine Rebois

Después de la II Guerra Mundial, en 1948, toma las riendas de la Maison y redefine el estilo de la casa mediante tres valores inmutables: frescura, pureza y elegancia. En esta época, las grandes casas de champagne apostaban mucho por la Pinot Noir, haciendo uso de las barricas y un alto porcentaje de azúcar, sirviendo como acompañamiento a los postres.

La figura innovadora de Bernard de Nonancourt, sin embargo, supo marcar la diferencia y decidió disminuir la cantidad de azúcar, apostar por el Chardonnay para mantener la frescura y elegir las cuvas inoxidables, con el fin de no alterar los aromas primarios de la fruta.

Para él, el Champagne es un vino con tanto potencial que nos permite consumirlo en cada ocasión: le resultaba imposible limitarlo únicamente al postre.

El gran Bernard de Nonancourt ha sido el constructor de Laurent-Perrier, su pasión, proclamándose fundador de una gama de champagnes únicos que perduran hasta el día de hoy.

Supo transformar una pequeña casa de champagne en una marca global que, desde su muerte en 2010, asume nuevos retos.

Lucie Pereyre de Nonancourt, cuarta generación de Laurent- Perrier, asume ahora el legado en el que Bernard de Nonancourt dejó un vibrante sello que permanecerá para siempre.

Creaciones que marcaron una época

En los años 50 aparecen las primeras Cuvée de prestigio de las Grandes casas, exclusivamente con una añada. De nuevo, Bernard de Nonancourt sorprende con su ingenio y en 1959 crea Grand Siècle: una Cuvée de prestigio que posee la complejidad de un vino viejo y conserva al mismo tiempo la frescura de uno joven. Se eligen 3 años excepcionales en el ensamblaje por su complementariedad, seleccionados entre 11 de 17 únicos Grands Crus existentes de Champagne y en los que domina la uva Chardonnay acompañada de Pinot Noir. Su idea era la de 'recrear la añada perfecta': algo que la naturaleza nunca dará por si sola.

En 1968 da origen al primer rosado de maceración: Cuvée Rosé. En 1981, también bajo su creación, nació el pionero en la categoría de los champagnes sin azúcar: Ultra Brut. Algunos años más tarde, en 1987, crearía Alexandra Rosé Millesimé.

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