Bodegas Marqués de Vizhoja analiza los efectos del cambio climático en los viñedos y aplica desde hace años medidas para mantener la calidad de la uva

Martes 14 de Septiembre de 2021

Compártelo

Leído › 1046 veces

“Este año en Galicia, por ejemplo, hemos tenido muy poco verano y granizadas en las últimas semanas”, explica Javier Peláez, propietario y director técnico

Bodegas Marqués de Vizhoja iniciará el jueves, 16 de septiembre, una vendimia en la que esperan "una muy buena cosecha por lo que vemos en los viñedos".

Como en los últimos días las precipitaciones fueron abundantes, se decidió retrasar unos días el comienzo de la vendimia, con el objetivo de obtener un buen estado de la uva y el mosto.

Los responsables de la bodega son testigos en primera persona de los efectos del cambio climático en los viñedos, aplicando cada año las medidas necesarias para que no afecte a la calidad de la uva.

"La vid es un cultivo muy sensible a los cambios climáticos. Oscilaciones en los parámetros de temperatura, precipitaciones o radiación tienen una gran influencia en la fisiología de la planta. El cambio climático está siendo cada vez más evidente año tras año en el viñedo y hay una tendencia clara hacia el aumento de las temperaturas y disminución de precipitaciones, aunque este año ha sido completamente diferente", explica Javier Peláez, propietario y director técnico de Bodegas Marqués de Vizhoja.

"Este año, por ejemplo, hemos tenido muy poco verano y granizadas en las últimas semanas en otras zonas de Galicia, coincidiendo con las predicciones de cambio climático que estiman un aumento en la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos". afirma.

En cada una de las etapas de crecimiento del viñedo (brotación, floración, envero, maduración y latencia) se requiere de ciertas necesidades como la humedad en el suelo, las temperaturas, el calor para la maduración de la uva...  "y los cambios

de temperatura pueden suponer cambios en azúcares y otros parámetros de la uva".

"De ahí que en estos últimos años hemos tenido que aplicar algunas medidas correctivas, como por ejemplo trabajar con el sistema foliar para evitar una menor exposición solar y así evitar el estrés hídrico, dado que este provoca que la acidez del vino baje, el alcohol se incremente y, por lo tanto, que los perfiles aromáticos tiendan a modificarse también", apunta Peláez.

La puesta en marcha de mejoras medioambientales resulta esencial en la consecución de los objetivos de la UE en materia de biodiversidad y protección de los recursos naturales. Con otra operación realizada en Bodegas Marqués de Vizhoja, se plantaron diferentes especies de flora autóctona y con ello se consiguieron varios objetivos como la mejora de los suelos, ya que alguna ellas son leguminosas y fijan nitrógeno, el aumento la biodiversidad de la flora y, muy especialmente la biodiversidad de los polinizadores, especies clave para el funcionamiento de cualquier ecosistema.

En palabras de su director técnico, "desde Bodegas Marqués de Vizhoja estamos realizando exhaustivos análisis e investigaciones en el viñedo que nos permitan tener en cuenta todas estas modificaciones derivadas del cambio climático, actuando en consecuencia y lo más rápido posible".

Con vistas a próximos años, Bodegas Marqués de Vizhoja analiza la aplicación en el viñedo de técnicas innovadoras que supongan un mínimo impacto medioambiental, siempre manteniendo los estándares de calidad.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 1046 veces

Comenta