Qué es la sequía y los efectos que produce en la producción del vino

Vilma Delgado

Viernes 21 de Mayo de 2021

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La viticultura está profundamente condicionada por la climatología de cada zona de producción. Gracias a estos agentes externos, se conforma el carácter de sus vinos, ya que las temperaturas, la hidrografía y las condiciones de humedad, se condiciona el tipo de cepas, cultivo y vendimia que se puede realizar en cada lugar. Pero ¿qué ocurre cuando hay escasez de agua? Conozcamos qué es la sequía y los efectos que produce en los viñedos y en todo el proceso de elaboración del vino.

Qué es la sequía y cuáles son las causas de la pérdida de agua

Existen diferentes conceptos que son útiles para saber qué es la sequía y la escasez de agua.

La sequía se puede definir como una situación temporal en la que no existen suficientes precipitaciones. Se trata por tanto de un fenómeno transitorio.

Si hablamos de sequía meteorológica, es aquella que afecta a grandes extensiones y durante un periodo de tiempo continuado. El indicador principal es la falta de lluvias, que se ve condicionado por diversos factores como la climatología de la zona, la orografía, la deforestación o la contaminación.

La sequía hidrológica se produce cuando hay una disponibilidad menor de la habitual en los cauces naturales, aguas subterráneas y aguas embalsadas.

La sequía agrícola se da cuando el volumen de agua no es suficiente para abastecer los cultivos. Obviamente, cada cultivo necesita de una cantidad de agua distinta y este tipo de sequía es muy heterogénea.

La sequía tiene consecuencias para la vida de los seres humanos. Estas consecuencias afectan al trabajo, la economía y por tanto a los distintos sectores de producción, principalmente al primario y secundario. Por tanto, podemos calificarla como sequía socioeconómica.

La sequía y la escasez de agua no se deben confundir. Si hay suficiente reserva de recursos hídricos no podemos hablar de escasez, que es una situación de falta de agua permanente en el tiempo o con una duración mayor a la normal.

Causas de la pérdida de agua

Las causas de la pérdida de agua son multifactoriales: la climatología de cada región es una de estas causas. Pero también la falta de optimización de los recursos, las infraestructuras hídricas obsoletas o desfasadas, los sistemas de explotación deficientes y la erosión provocada por la deforestación. Por no hablar de las consecuencias del cambio climático y el calentamiento global.

Cómo afecta la sequía a la producción de vino

No solo la sequía está afectando a la producción del vino y al tratamiento de las viñas. También la subida de temperaturas es un factor fundamental a tener en cuenta.

España y toda la Península es una de las zonas más afectadas por este cambio de comportamiento climático en el que experimentamos periodos de sequía más largos y recurrentes. En general, el clima mediterráneo es un clima de contrastes: las precipitaciones son escasas y la amplitud de temperaturas también lo es, por lo que, a pesar de los efectos del cambio climático, ya contamos con ciertas ventajas como la utilización de variedades resistentes a la sequía y la experiencia acumulada de los productores y agricultores.

Esta escasez de agua está llevando a los vitivinicultores a adaptar sus cultivos, tiempos y procesos de elaboración de los vinos. Entre estos cambios podemos destacar el traslado de los cultivos a zonas más altas o más lluviosas, la introducción de nuevas variedades más resistentes a la sequía o la modificación de los ciclos productivos para optimizar tanto la producción como la calidad.

La escasez de lluvia parece estar ligada al aumento de las temperaturas en muchas de las zonas de producción vitivinícola de España. Estos cambios están obligando a transformar los ciclos del vino.

Vendimia temprana

Por ejemplo, la vendimia se está viendo adelantada en muchas de estas zonas y a la vez la recogida de la uva se ha vuelto más selectiva. Esto se debe a la maduración temprana de la uva y provoca que se produzcan vinos de mayor contenido alcohólico y de calidad. La calidad se ve reforzada porque la restricción hídrica, sumada a las altas temperaturas provocan una concentración óptima de azúcares en la fruta. La contrapartida es que la producción se ve mermada, ya que no se recoge tanta cantidad de uva.

Vendimia nocturna

Muchos bodegueros están apostando por formatos de vendimia menos ortodoxos como la vendimia de noche, cuando las temperaturas dan un respiro y se puede controlar la concentración de alcohol para reducirla. También es cada vez más habitual hablar de vendimia en frío para denominar esta práctica. La fruta está a una temperatura más baja y por tanto se puede recoger en un mejor punto de hidratación, con lo que repercutirá en el proceso de fermentación. Esta vendimia se tiene que realizar con maquinaria, simplemente porque la oscuridad no permite seleccionar los racimos en el viñedo. El control de calidad y la selección del fruto se hace por tanto ya en bodega.

 

Ya conocemos mejor qué es la sequía y qué efectos produce, aunque es un tema en el que científicos, agricultores y bodegueros siguen indagando para conseguir mejores vinos y una rentabilidad mayor en la producción.

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