“Medir el vino”, un recorrido por el vino del siglo XVII

Martes 04 de Febrero de 2020

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La Bodega-Aula de interpretación de Mucientes organiza "Medir el vino", una exposición temporal de piezas arqueológicas del siglo XVII cedidas por el Museo de Valladolid.

Los recipientes cerámicos que podrán contemplarse proceden de los trabajos de excavación realizados en octubre de 2005 en la calle Rioseco del barrio de La Victoria de Valladolid, donde se ubicaba en el siglo XVII un taller de alfarería del que se han identificado dos hornos y se han encontrado restos de vasijas y recipientes. Gran parte de las piezas recuperadas son medidas de capacidad para la venta de vino.

La inauguración-presentación de la muestra estará a cargo de Dña. Eloísa Wattenberg García, Directora del Museo de Valladolid desde 1994 y Académica de la Real de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.

La exposición podrá visitarse hasta el 12 de abril en la Bodega.Aula de interpretación. Este centro nace en 2004 con la vocación de fomentar, difundir y conservar la cultura del elemento que tanto para Mucientes como para la comarca ha sido referente y guía a lo largo de la historia: el vino. Uno es los objetivos de la Bodega.Aula de interpretación de Mucientes es la memoria y difusión de todos aquellos elementos que rodearon la producción y venta del vino artesanal, antes de la reciente mecanización de las bodegas.

Información: 983 587 623

EL ALFAR EN EL BARRIO DE LA VICTORIA

En octubre de 2005, al realizar obras de infraestructura en la calle Rioseco, del barrio de La Victoria (Valladolid), se descubrieron vestigios de antiguas construcciones y abundantes restos cerámicos que dieron lugar a su excavación arqueológica.

Los trabajos permitieron identificar dos hornos de un alfar, así como un gran repertorio de vasijas y recipientes, restos de un taller de cierta entidad que allí estuvo establecido en la segunda mitad del siglo XVII.

EL ARRABAL DEL PUENTE

Con este nombre de "arrabal del puente" o con expresiones como "fuera de la puente mayor", "fuera de la puente del río mayor", "extramuros de esta ciudad, fuera de la puente mayor"... se denominaba entre los siglos XVI y XIX al ámbito, más o menos urbano, situado al otro lado del Pisuerga e inmediato al Puente Mayor.

El estudio de este nuevo alfar de extramuros ha permitido arrojar luz sobre los casi desconocidos obradores cerámicos de la margen derecha del río. La documentación poco añade a las evidencias arqueológicas: sólo en 1714, cuando la comunidad de Trinitarios descalzos hipoteca su viejo convento de "fuera del Puente", al pie de la Maruquesa, se dice que la huerta de dicho convento llegaba, por la parte de abajo, hasta "las casas de los alfareros", lo que hace pensar que estos artesanos estuvieran allí asentados con anterioridad.

LA PRODUCCIÓN DEL ALFAR

El alfar hallado en la calle Rioseco fabricó fundamentalmente cantarería, esto es recipientes destinados a acarrear y conservar el agua y otros líquidos, a los que se sometía a una sola cocción para facilitar su transpiración. El conjunto es una variada tipología: cántaros, botijas, barriles y medidas para el vino, huchas, arcaduces, ollas de panadero, grilleras, pesas para las redes de pescar y vajilla vidriada, que constituye un nexo entre las alfarerías antiguas y las tradicionales o contemporáneas, ya que tanto por las piezas que elaboraba, como por las técnicas del teñido, enjuaguetado y vidriado, el alfar permite entender las posteriores producciones de los siglos XIX y XX.

MEDIDAS DE VINO

Por su abundancia, parecen ser la especialidad del alfar. De cuerpo globular, cuello alto y estrecho, con una pequeña asa en su parte inferior, las medidas se elaboraban en diferentes tamaños, que luego eran ajustados y sellados por el fiel contraste de la ciudad conforme a las medidas oficiales de capacidad. En el caso de las de menor tamaño, el ajuste de la medida se hacía recortando y lijando el borde de la vasija. En el caso de las mayores, se practicaba una ventana en el cuello.

El ajuste incluía la sisa, un impuesto en especie que se aplicaba sobre los productos de primera necesidad como el vino, aceite, vinagre, carne, azúcar... y consistía en entregar al comprador una cantidad de género menor que la que pagaba. La diferencia del producto se la quedaba el vendedor, que debía entregar su valor en dinero al recaudador del concejo.

Cada concejo tuvo sus propias medidas y sisas, con el consiguiente desbarajuste que sólo se logró eliminar a partir de 1879, con la implantación del Sistema Métrico Decimal. Sólo entonces, el nuevo sistema que ahora utilizamos pudo desbancar a las unidades tradicionales usadas a lo largo de la historia por los comerciantes, artesanos y agricultores vallisoletanos.

La Bodega Aula de Interpretación de Mucientes se ubica en dos bodegas subterráneas del siglo XVI que estuvieron en uso hasta el año 2000 y fueron adaptadas como espacio museístico.

En el interior de la bodega antigua , de la que se conservan los elementos y enseres originales, se plantea un recorrido que tiene como objetivo permitir al visitante familiarizarse con la arquitectura popular a la vez que conocer el mundo vivencial que se desarrolla en torno al vino, a través de paneles, videos y maquetas.

La Bodega Aula de Interpretación de Mucientes forma parte de la Asociación de Museos del Vino de España desde el año 2007 y es el único museo del vino ubicado en una bodega subterránea del siglo XVI reconocido por la Junta de Castilla y León como espacio museístico en la categoría de centro de interpretación del patrimonio cultural. (Art 15 de la Ley 2/2014).

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