Las personas que beben vino tinto tienen mejor flora intestinal

Lunes 02 de Septiembre de 2019

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El vino tinto puede ayudar a enriquecer la flora intestinal según un estudio realizado por una universidad pública en Reino Unido

Un grupo de científicos de la universidad pública Kings College de Londres, en Reino Unido, confirmó que el consumo de vino tinto aumenta el número de ciertas bacterias que ayudan a los intestinos. El estudio, publicado la semana pasada en la revista Gastroenterology, fue realizado por un equipo de investigadores de la mencionada universidad y el Centro VIB-KU de Lovaina para Microbiología, en Bélgica. 

El objetivo de este estudio era investigar el efecto del consumo moderado de varios tipos de alcoholes en la diversidad intestinal del microbioma. La investigación sugiere que los billones de microbios que viven en nuestro tracto digestivo, conocidos colectivamente como el microbioma intestinal, contribuyen significativamente a nuestro bienestar. El microbioma intestinal ayuda en todo, desde la digestión y metabolización de los alimentos, hasta la moderación de nuestro estado de ánimo y la regulación de nuestro sistema inmunológico. Los intestinos con una amplia gama de bacterias están mejor equipados para producir una variedad de vitaminas, enzimas y otros compuestos que nos afectan positivamente en la salud, el bienestar y la calidad de vida.

Tanto es así, que cada vez hay más estudios que sugieren que algunos pequeños cambios en nuestra flora intestinal pueden hacernos más susceptibles a enfermedades como el síndrome del colon irritable, las enfermedades cardíacas y la obesidad, e incluso pueden afectar nuestro estado de ánimo y a nuestra salud mental.

Para realizar esta investigación, los científicos analizaron datos de miles de personas viviendo en Reino Unido, Estados Unidos y Países Bajos. A los participantes -todos ellos gemelos involucrados en programas de investigación médica- se les preguntó sobre su dieta y sobre el tipo de alcohol que suelen consumir. Al usar gemelos, los investigadores fueron capaz de controlar las cosas que normalmente están fuera de sus manos, como la exposición temprana a sucesos de la vida, los antecedentes socioeconómicos y, lo más importante, la genética.

Descubrieron que las personas que disfrutaban del vino a diario o incluso esporádicamente, como una copa cada dos semanas, mostraban un aumento positivo en la biodiversidad intestinal. Los bebedores de vino blanco mostraron un repunte más modesto, mientras que los bebedores de cerveza, destilados, licores y sidra no mostraron diferencias con las personas que no bebían.

Los autores plantean la hipótesis de que los polifenoles abundantes y variados que se encuentran en el vino tinto fomentan una mayor y más saludable biodiversidad en el intestino. La autora principal del estudio, la Dra. Caroline Le Roy, afirmó que "el vino tinto puede ser parte de una dieta saludable, con moderación".

Le Roy advirtió además que el vino es diferente al yogurt y las píldoras probióticas, que agregan cepas beneficiosas específicas de bacterias a su intestino: "Es menos un efecto probiótico y más prebiótico", dijo. "No necesariamente agrega bacterias que faltan, sino que ayuda a desarrollar las que ya están allí".

La Dra. Le Roy quiere continuar el estudio por este camino, destacando especialmente las posibles diferencias en los diferentes estilos de vino tinto: "Todos son diferentes, en términos de polifenoles y otras moléculas que pueden afectar la salud intestinal".

Le Roy, que tiene un doctorado en Microbiología, también dijo que una mejor flora intestinal puede ayudar a perder peso y a evitar problemas cardiovasculares: "Estamos empezando a conocer más sobre las bacterias intestinales. Es complejo y necesitamos más investigaciones, pero sabemos que cuanta más diversidad haya, mejor parece que es para nuestra salud", subrayó.

Por su parte, Alex White, un científico de la Fundación Británica de Nutrición, destacó que: "Los hallazgos de este estudio son interesantes, y los efectos de nuestra dieta sobre las bacterias intestinales es un área científica muy interesante. Para obtener beneficios y mantener los riesgos a un nivel bajo, se recomienda que no beban más de 14 copas por semana de manera regular".

La doctora Megan Rossi, dietista consultora en el King's College -que no participó en la investigación- y portavoz de la Asociación Británica de Dietética, señaló que: "Beber un poco de vino de vez en cuando podría ser beneficioso".

Fuente: Red Wine Consumption Associated With Increased Gut Microbiota α-diversity in 3 Independent Cohorts https://doi.org/10.1053/j.gastro.2019.08.024 

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