Guía rápida para disfrutar del Jerez este verano

Martes 16 de Julio de 2019

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Siempre estuvieron ahí aunque parece que se hayan (re) descubierto con el casi frenético movimiento de los sherry lovers

El verano en el sur de España es simplemente idílico, playas infinitas de arena blanca, puestas de sol, la incertidumbre del Poniente o del Levante y la mejor gastronomía. Para todos aquellos viajeros ávidos de aventuras que quieran vivir una experiencia extraordinaria, el hotel Barceló Montecastillo propone una escapada para disfrutar de la campiña jerezana y del mejor vino de Jerez  a través de una guía rápida que permita exprimir la experiencia al máximo.

JEREZ, UN CLÁSICO MODERNO

Un vino único, singular y versátil que demuestra su capacidad para ofrecer nuevas sensaciones y combinaciones tanto en el aperitivo, en el postre, la comida o en cócteles. Un Jerez para cada gusto, cada ocasión y cada momento del día.

DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Como su propio nombre indica, proviene de la región vitivinícola más antigua de España: el Marco de Jerez. Siempre estuvieron ahí aunque parece que se hayan (re) descubierto con el casi frenético movimiento de los sherry lovers. Los vinos de Jerez o Sherry nos acompañan desde hace mucho tiempo y también lo hacen con infinidad de opciones gastronómicas. Para que todos los amantes del vino puedan conocer cómo se elaboran, el hotel Montecastillo ofrece una visita guiada por las míticas bodegas de González Byass, en cuyo corazón se encuentra la Calle Ciegos, elegida como una de las calles más bonitas de España por el diario El Mundo.

Pero si lo que quieres es ser un verdadero local, el hotel te propone una ruta por los tabancos jerezanos, unos establecimientos emblemáticos en los que podrás degustar finos, olorosos y amontillados, acompañados por el mejor flamenco improvisado y las mejores tapas jerezanas.

ABANICO DE SENSACIONES

  • El Jerez ensalza los sabores de los platos predilectos y ofrece maridajes que otros vinos sencillamente no pueden.
  • Manzanilla. Vino pálido de un brillante color amarillo pajizo. De aroma punzante y delicado en el que destacan las notas florales de la camomila. Al paladar es seco, fresco y delicado.
  • Fino. De color dorado y aromas punzantes y delicados, al paladar es muy seco, delicado y ligero.
  • Amontillado. Un vino elegante de color topacio a ámbar. Su aroma es sutil y delicado, con una base etérea suavizada por aroma de avellanas y vegetales que recuerdan a hierbas aromáticas y tabaco.
  • Oloroso. De color caoba, sus aromas son cálidos y redondos con notas de madera y nuez. Como su propio nombre indica es complejo, potente y con mucho cuerpo.
  • Palo Cortado. Conjuga la delicadeza aromática del amontillado y la rotundidad en el paladar del oloroso. De color castaño a caoba, su aroma presenta una gran variedad de matices.
  • Pale Cream. De color amarillo pajizo, en nariz comparte la sensación punzante de los vinos de crianza biológica. En boca es ligero y fresco, pero con un delicado sabor dulce que lo hace muy amable al paladar.
  • Medium. De color ámbar a castaño oscuro, de aromas licorosos con notas propias del amontillado e inclusiones suavemente dulzonas. En boca presenta una entrada ligeramente seca que se va tornando dulce para terminar con un postgusto vaporoso y suave.
  • Cream. De aspecto untuoso y de color caoba oscuro. Con marcada nariz de oloroso, conjuga notas dulzonas como las de los frutos secos, y tostadas como el turrón y el caramelo. En boca resulta goloso, de textura aterciopelada y con un dulzor equilibrado.
  • Moscatel. De color castaño, en nariz destacan las notas varietales de la uva moscatel, pudiéndose apreciar también aromas florales así como notas cítricas.
  • Pedro Ximenez. Vino de color ébano que en nariz ofrece aromas extremadamente ricos, con predominio de las notas dulzonas de frutos secos tales como pasas, higos y dátiles, acompañados de aromas de miel, arrope y frutas en compota y confitada. En boca resulta aterciopelado y untuoso.

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