Nace DEMUERTE DELUXE, el hijo predilecto de la familia Winery On

José Antonio Sanjurjo

Martes 12 de Marzo de 2019

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La bodega de Yecla lanza una edición limitada de este Monastrell de cepas viejas con un toque de Syrah y Petit Verdot vestida con una espectacular y exclusiva etiqueta de terciopelo con oro, plata y bronce

DEMUERTE DELUXE es el cuarto hermano de una familia selecta. Pero no es el pequeño que ya nadie esperaba, sino que era muy deseado y salta a escena como el niño mimado que atesora enormes cualidades. El orgullo de la estirpe. El nuevo lanzamiento de la bodega Winery On es un vino premium  con una edición limitada de 10.000 botellas de esta añada 2016. Exclusividad absoluta con la que la firma de Yecla vuelve a marcar un hito en el mercado vinícola.

Estamos ante un vino de Monastrell elaborado a partir de cepas de más de 60 años, de bajos rendimientos y en secano. Se trata de que la uva ofrezca toda su personalidad natural, condicionada por el clima extremo de inviernos muy fríos y veranos muy calurosos propios de la zona. Los matices que acaban de redondear su carácter los aporta un 10% de Syrah y otro 10% de Petit Verdot.

El esmero con que se produce DEMUERTE DELUXE se percibe en todas las fases del proceso. La vendimia se realiza de manera manual en pequeñas cajas que garantizan la integridad y la ventilación de la uva para luego efectuar una meticulosa selección en la bodega, siempre con el propósito de no perder un ápice de calidad. Para su crianza, tras la fermentación maloláctica, se utilizan barricas nuevas de roble francés. En ellas pasa un mínimo de 18 meses.

El resultado es un vino con mucho carisma, fastuoso. De color cereza picota muy intenso, resulta muy elegante con una nariz de fruta madura sobre una base de ahumados y especias. En boca es de paso suave y aterciopelado.

Su temperamento tiene un traslado perfecto en su etiqueta completamente exclusiva. Es imposible apartar la mirada de ella. Sus tonos brillantes con oro, plata y bronce captan la atención desde el primer momento. Etiqueta de terciopelo, un material único, conquista también el tacto, enriqueciendo de manera integral la experiencia de degustar un vino de tanto prestigio.

UNA FAMILIA DE GRANDES VINOS

DEMUERTE DELUXE sorprenderá incluso a quienes ya conozcan los anteriores vinos de la familia. Posee una personalidad propia, aunque comparta con ellos la calidad y el carácter exclusivo de propuestas que han agradado tanto a los consumidores más expertos. Es por tanto un nuevo exponente en la línea de referencias como DEMUERTE BLACK, un monovarietal de Monastrell prefiloxérico elevado a la condición de lujo con una crianza de veinte meses en roble francés; DEMUERTE GOLD, una exquisitez que conjuga con maestría un 50% de Monastrell, un 30% de Syrah y un 20% de Tintorera con crianza de un mínimo de doce meses; y el originario DEMUERTE CLASSIC, que combina a partes iguales Monastrell y Syrah con una crianza de nueve meses.

LA MONASTRELL, UNA VARIEDAD MUY AGRADECIDA

Estos grandiosos vinos no se podrían entender sin la variedad Monastrell y sin el empeño que Pablo Cortés y Karel Eissner han puesto en el proyecto de Winery On, una bodega relativamente joven y en cambio con numerosos éxitos ya en su haber.

La Monastrell, emblema autóctono de la zona de Yecla, acapara buena parte de las cincuenta hectáreas de extensión con las que ahora trabaja la bodega, situadas a altitudes de entre 300 y 600 metros sobre el nivel del influyente Mediterráneo. La variedad está plenamente adaptada a su territorio desde la época de los fenicios. Winery On da prioridad a las cepas viejas –algunas superan el siglo- en las que los bajos rendimientos hacen que cada uva sea un tesoro.

Es una materia prima muy agradecida a la que encima protegen con todos los cuidados. Winery On siempre se ha caracterizado, de hecho, por labrar los suelos y tratar los viñedos sin ninguna tarea dañina ni ningún producto químico agresivo. El resultado son producciones equilibradas y sostenibles con las que demuestran que el buen vino va siempre de la mano del respeto al medio.

EL ACIERTO DE HACER CONFLUIR LA ENOLOGÍA Y EL DISEÑO

En Winery On confluyen la artesanía y la modernidad, en la enología y en el diseño. Son los factores que identifican a la firma. Están plenamente encarnados en Pablo Cortés y Karel Eissner, pareja y además socios. Tal como explican, su meta "ha sido elaborar vinos de alta calidad con un packaging llamativo y único".

Cortés, ingeniero agrónomo y enólogo con más de quince años de experiencia en diversas bodegas españolas, se ha volcado en el desarrollo de los diferentes vinos. Su buen criterio ha permitido que las elaboraciones de la bodega hayan alcanzado reconocimientos de primer nivel en certámenes nacionales e internacionales.

Por su parte, Eissner ha sabido aplicar al vino de modo ejemplar su conocimiento especializado en diseño y fotografía. Formada y experimentada en Colombia, España y Alemania, sus creaciones son capaces de plasmar con plena nitidez la personalidad de cada uno de los vinos y, a la vez, dotarlos del aire de familia. Ante el consumidor son inconfundibles y muy atractivos, con mucho atrevimiento, pero sin renunciar a la máxima de la elegancia.

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