Cepa 21 presenta una añada histórica de su vino top Malabrigo

Martes 05 de Febrero de 2019

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Fruto de una añada extraordinaria, Malabrigo 2015 presenta el perfecto balance entre potencia, calidez y complejidad aromática. El vino, una de las referencias top del proyecto de innovación de Emilio Moro en la Ribera del Duero, llega al mercado en edición limitada de 15.000 botellas

Firmes en su propósito de seguir sorprendiendo al mercado, los propietarios de Bodegas Emilio Moro, una de las más prestigiosas de la Ribera del Duero, quisieron empezar el siglo XXI con la creación de una nueva gama de vinos con una fuerte presencia varietal, en un edificio moderno, minimalista y dotado de las más punteras tecnologías, pero sin olvidarse de sus raíces. Así, en 2007 nacía Bodegas Cepa 21, el proyecto más personal de la tercera generación de la familia Moro, con el que buscan lo que sugiere su nombre: elaborar vinos de pura cepa, asentados en el terroir y en la tradición de la zona pero acordes con las tendencias y el público actuales.

Malabrigo, una de sus referencias top, es un 100% Tempranillo procedente del pago del mismo nombre, una finca singular que presenta una climatología dura, con contrastes térmicos extremos que permiten maduraciones prolongadas del hollejo y aportan cuerpo, fruta y complejidad al vino. Esta nueva añada, la de 2015, ha sido además una de mejores de los diez últimos años, especialmente para los vinos de guarda, debido a una primavera más cálida de lo habitual que propició un buen desarrollo vegetativo de la vid y a un verano seco que provocó una brotación temprana, una maduración muy completa y una concentración excepcional, dando como resultado vinos muy intensos, aromáticos y con gran capacidad de evolución en botella.

Malabrigo 2015 aúna las virtudes de la añada con la personalidad de la marca y de la parcela de la que proviene, presentando el balance perfecto entre fruta y madera y entre la potencia y la calidez con una complejidad fuera de lo común. Pese a su año y medio de envejecimiento (en barricas de roble francés), a la vista mantiene un intenso color rojo cereza que denota una materia prima excepcional. En nariz es limpio, nítido y rico en matices marcados por las notas a frutas negras maduras. En boca se muestra pleno, con un tanino persistente pero muy maduro y un final largo que permanece en el paladar y en el recuerdo.

En palabras de sus artífices, Malabrigo 2015 «lo tiene todo: potencia, calidez, intensidad, complejidad y capacidad de guarda».En definitiva, se trata de una añada mítica que, como toda joya que se precie, se presenta en edición limitada de en torno a 15.000 botellas.

P.V.P: 45 €

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