Navidad en Vivanco... de tapas con Picasso, y vino con arte en el teatro

Martes 18 de Diciembre de 2018

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Exposición Picasso Dionisiaco y estreno de la obra In Vino Veritas

El calor del reencuentro entre la familia y los amigos, se prolonga más allá de los ágapes navideños. Como en años anteriores, y debido a la demanda del público, la Bodega y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino permanecerá abierto del 26 al 29 de diciembre, entre las 10:00h y las 18:00h; y, el domingo 30 de diciembre, hasta las 15:00h. Además de las visitas, también guiadas, a los diferentes enclaves de Vivanco, la Navidad tiene como protagonistas el imaginario mitológico y enológico del precursor del cubismo, gracias a la exposición Picasso Dionisiaco; y, las artes escénicas, con esta bebida milenaria como catalizadora del monólogo intenso que el actor César Novalgos protagonizará, el sábado 29 de diciembre, a las 19:00h, en la obra teatral In Vino Veritas.

Bacantes y faunos picassianos danzan en nuestra copa

Además de la visitas guiadas, o libres, a la Bodega y al Museo Vivanco de la Cultura del Vino, los mayores tendrán la opción, si viajan con niños, de que éstos disfruten de la Navidad en Vivanco, gracias a talleres creativos en los que convertir los elementos de la viña en un adorno navideño para el belén, el árbol o la llegada de los Magos de Oriente. Además, la cita con Picasso se transforma para vivir estos días festivos.

La exposición Picasso Dionisiaco, que podrá visitarse hasta el 16 de junio de 2019, supone una interpretación enológica que seduce al espectador gracias a 22 obras −tres de ellas cerámicas− del autor malagueño, que de manera conjunta se exponen por primera vez en el Museo Vivanco de la Cultura del Vino. Esta particular celebración del vino, de la mitología, de faunos y seres fantásticos del universo báquico, atrapó los pinceles de un Picasso intenso y contradictorio... y, ahora, al espectador. Además, la muestra ha incorporado la obra realizada por Sfhir, en directo, durante la inauguración de la muestra el pasado 4 de octubre. Un lienzo en blanco entonces completado, que reflexiona sobre el intenso proceso creativo al que todo artista debe enfrentarse. Picasso no es una excepción.

Si bien la muestra puede visitarse libremente, Vivanco ha diseñado para esta Navidad dos alternativas de visitas guiadas para conocer a fondo el proceso creativo, la intencionalidad y la fascinación que Picasso, obsesionado por la dualidad de las pasiones de los hombres, de la bifurcación del camino entre lo racional y lo irracional, también plasmó en las obras ahora expuestas. Matices que un guía es capaz de transmitir para que el recorrido artístico sea más jugoso, más intenso, para entender por qué la muestra se conforma en torno a cinco espacios expositivos coherentemente hilados.

La primera opción es realizar una visita guiada de 25 minutos, donde se repasan, entre ninfas, faunos y bacanales, los cinco espacios expositivos de la muestra. La segunda, cuya duración es de 40 minutos aproximadamente, permite descubrir a Picasso junto a un maridaje artístico y gastronómico: tres de los vinos de Colección de Bodegas Vivanco se degustarán junto a las tapas, basadas en la filosofía winecooking, diseñadas por el Restaurante Vivanco. El resultado, una visita llena de matices para saborear aún más la muestra, gracias a Colección Vivanco 4 Varietales Blanco de Guarda y un Montadito de Bonito y Anchoa en Pan de Aceitunas; Colección Vivanco Parcelas de Mazuelo junto a Hommage a Bacchus Cremoso de Queso en Pan Polar; y Colección Vivanco Parcelas de Garnacha, más sabroso si cabe con un Foie Marinado en Taninos de Bouteille de Vin de Colección Vivanco). Más información en https://vivancoculturadevino.es/especial/expo-picasso/.

Tapas que pueden suponer el preámbulo de un delicioso menú de invierno en el restaurante Vivanco, donde se incluyen delicias como Canutillo de Jamón de Pato con Zanahoria y Miel; Alcachofas Rellenas de Changurro sobre Emulsión de Marisco; un segundo, a elegir entre Lomo de Corzo con Puré de Castañas y Trigueros Asados, o bien, Dorada Salvaje sobre Láminas de Patata y Lima Perlada. Y, para los que dejen sitio para el postre, Pastel de Calabaza y Canela con Merengue Glaseado. Todos ellos maridaros con vinos de Bodegas Vivanco.

El estreno de In Vino Veritas, de la Sala 3 del Museo Vivanco al Festival Actual 2019

Alrededor de copa de vino llena de matices, inspirador de poetas y de cultura, se produce la catarsis del protagonista, interpretado por César Novalgos, en la obra In Vino Veritas. Una producción de Mon Teatro, fruto de un año de intenso trabajo, en el que un equipo multidisciplinar de La Rioja ha trabajado en el guión, el diseño de luces, la escenografía (con recursos vinícolas que crean interesantes paralelismos con los mensajes del monólogo) y la banda sonora original creada, con orquesta y base digital, por Francisco y Javier Cremades. Música con acordes de guitarra, viento de bandoneón y la intensidad de instrumentos de cuerda para enfatizar los momentos de más tensión.

Se trata del proyecto más personal de César Novalgos. La obra se estrena en la Sala 3 del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, el próximo 29 de diciembre, a las 19.00 horas. Todo un lujo que podrá disfrutar un aforo de 80 personas, si tenemos en cuenta que In Vino Veritas tiene una cita en el Festival Actual 2019, los próximos 4 y 5 de enero, dentro de los escenarios insólitos (en este caso, el calao donde se ubica la Casa de la Danza en Logroño).

En la Sala 3 del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, que concentra los vestigios del viaje de esta bebida universal, In Vino Veritas invita a la reflexión, donde el protagonista reflexiona sobre la soledad y la incomunicación. "La obra aúna el vino como hecho social y cultural, canalizador de la conversación, generalizable fuera del entorno teatral. El actor, cuando nadie le ve, cuando nadie le escucha, desaparece. Y lo mismo pasa con los problemas: cuando los omitimos parece que desaparecen, sin embargo siguen estando ahí. Partiendo de esta idea llegamos a plantearnos qué pasaría si propusiéramos una muerte en directo. El resultado es que, en esta obra, el personaje pone su vida, literalmente, en las manos de los espectadores. Supone un replanteamiento en cuanto a la soledad y a la responsabilidad de las cosas que hacemos y aquéllas que no evitamos. Reflexiona sobre la escasa memoria que tenemos para lo que no es importante."

Temas universales cuyo símil encontramos en la escenografía, que cuenta con una recreación especial de un tino. Un paralelismo en el que la barrica aporta al vino la esencia y los matices, y que a su vez, se modifica con el vino que contiene. Un uso que se transforma dentro del tino en pequeños cristales de sales que brillan, aunque estén clavados en la madera. Al igual que la simbiosis que se produce en nuestras relaciones interpersonales, y en el trasiego del actor con sus personajes. En la Sala 3 tendrá lugar el impactante desenlace...

Sobre la Exposición Picasso Dionisiaco

Los elementos mitológicos vinculados al vino tuvieron gran presencia en la obra de Picasso, quizá como testigo de la dualidad de las pasiones de los hombres, de la bifurcación del camino entre lo racional y lo irracional, algo que siempre le obsesionó. Podemos rastrear su atracción por la mitología clásica en numerosas obras de su prolífica producción.

La muestra se estructura en cinco bloques, cada uno de los cuales culmina con una cita textual de Picasso que dota de sentido a la selección de obras que contemplamos. Este detalle, el hecho de que el entrecomillado lo encontremos al final de cada apartado expositivo, y no al inicio, no es gratuito. La finalidad no es otra que respetar esa intencionalidad del artista para permitir que el espectador manifieste su propia reacción de forma espontánea, sin intermediarios ni textos que puedan condicionarle.

El primer bloque es el único en el que las obras exhibidas, principalmente cubistas, no están vinculadas a la mitología clásica. A modo introductorio, se pone de manifiesto en él la abundancia de la producción artística de Picasso, a quien se atribuyen más de 10.000 pinturas, 600 esculturas, 200 cerámicas, dibujos, bocetos y obra gráfica a lo largo de su carrera. Es, en efecto, uno de los creadores más prolíficos de la Historia del Arte. En este apartado encontraremos la Bouteille de vin(1922), la pieza cerámica Búho (1954) o las litografías Sala Gaspar(1961) y Galerie 65, Cannes (1956).

El segundo bloque abre, de par en par, la puerta a la fuerza inspiradora de Dioniso en Picasso, quien se interesó por la mitología desde muy temprana edad: su primera obra mitológica conocida, Hércules con su maza, firmada como "Pablo Ruiz", es de 1890. Será un tema recurrente durante toda su trayectoria. En este grupo encontramos obras vinculadas a esta mitología dionisiaca en las que el genio malagueño se esfuerza en transmitir la importancia de saber mirar. Muestra personajes en actitud pensativa, como sucede en los aguafuertes Bacanal (1960) y Cabeza de fauno o Pequeño Baco (1950-1964), o la litografía El durmiente (1975).

Picasso era consciente de la estrecha línea que separaba su obra y su personalidad, una circunstancia que le provocaba notable desasosiego. De hecho, podemos decir que su personalidad tenía mucho de fauno: estos personajes, que acompañaban el cortejo de Dioniso, eran seres joviales y de actitud festiva. Pero en ocasiones se volvían violentos e incapaces de controlar sus impulsos, especialmente cuando corrían detrás de las ninfas. Así, el pintor malagueño combinaba un irresistible magnetismo con un temperamento que hacía difícil la convivencia, especialmente con sus parejas sentimentales. El tercer bloque de la exposición está dedicado precisamente a los faunos, esos seres mitológicos lascivos, de apariencia humana con patas de cabra, muy recurrentes en la obra de Picasso. Habitantes de las selvas, de naturaleza compleja y contradictoria, han quedado inmortalizados en litografías como Faunes et flore (1959), Danza de faunos (1957), Flautista y cabra (1948), La Danse du Berger (finales del siglo XX) o el linograbado Mère, danseur et musicien (1959) y la jarra El barbudo (1953).

Las bacanales, esas fiestas desenfrenadas en honor a Dioniso (y posteriormente al dios romano Baco) en las antiguas Grecia y Roma, son el eje del cuarto bloque. Pero lo que vemos en obras como Escena báquica con minotauro (1933), Baco y mujer de perfil (1934), Bacanal (litografía de 1956 y una tinta china y aguada del mismo título, de 1967), el aguafuerte Escultor y tres bailarinas (1956), Bacanal con cabra (1959-1962) o la litografía Sileno en compañía danzante (edición de 2006), no son simples representaciones de una época pasada, sino reinterpretaciones del mundo clásico guiadas por la propia personalidad de Picasso. Detrás de estas obras se encuentra su ferviente pulsión por manifestarse como un espíritu libre. Picasso odiaba las reglas y una bacanal era el mejor ejemplo de ruptura con las normas establecidas.

El quinto y último apartado, colofón del interés y del respeto de Picasso por el mundo clásico y de su gran conocimiento del mito de Dioniso, se manifiesta en obras como la litografía de 1956 Hommage à Bacchus, que se complementa con dos extraordinarias piezas de la colección del Museo Vivanco: un relieve romano de vendimia y un grabado de Mantegna, que representa una bacanal. Un extraordinario punto final a esta inmersión en el Picasso más mitológico.

¿QUÉ ES VIVANCO?

Vivanco es su origen familiar. En 2004, la FAMILIA VIVANCO decidió hacer realidad en Briones, La Rioja, el sueño de toda una vida de entusiasmo y dedicación: compartir con el mundo su pasión por la Cultura del Vino. Con un origen humilde desde el viñedo, el vino ha sido el eje vital de la familia durante cuatro generaciones y 100 años de trabajo y compromiso. Con un espíritu pionero y una ilusión sin límites, era el momento de compartir esta vocación devolviéndole al vino todo lo que el vino les había dado.

Vivanco es mucho más que vino. Una BODEGA donde se entiende el vino desde una visión exigente, dinámica y actual. Un proyecto enológico contemporáneo con unos vinos diferentes y singulares, procedentes de los viñedos de la familia. La expresión auténtica de una tierra repleta de curiosidades.

Vivanco es mucho más que Cultura. Una FUNDACIÓN donde el pasado y el presente se hacen uno. Un apasionante viaje a través del conocimiento y la historia, con un Museo único donde se descubre la esencia del vino desde la experiencia, sensibilidad e innovación.

Vivanco es mucho más que Experiencias. Vivanco quiere transportar al amante del vino a un nuevo universo de sensaciones donde el mismo vino toma todo el protagonismo. Una nueva forma de ENOTURISMO con más de 9.000 m² de emociones y actividades alrededor de la cultura, el arte, la gastronomía, el sabor y la diversión. El punto de encuentro entre conocimiento y disfrute del vino.

Hoy Vivanco entiende el vino como una forma de vida desde una perspectiva innovadora y llena de energía ofreciendo una experiencia única y exclusiva en torno a la Cultura del Vino. Bodega, Fundación y Experiencias son el fiel reflejo del compromiso de la Familia Vivanco para "devolverle al vino lo que el vino les ha dado".

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