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Vinos frescos y aromáticos nacidos de la lava y el tiempo

Carmen Fernández

Jueves 11 de Octubre de 2018

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Los vinos volcánicos como los que se elaboran en las Bodegas Monje, en Tenerife, triunfan en las tendencias de consumo actuales

Esta histórica bodega canaria ha sabido conjugar la tradición de la elaboración con una amplia apuesta por el enoturismo y las actividades culturales que abren la bodega a la sociedad

Bodegas Monje

Uno de los formidables regalos que nos ofrece la viticultura es descubrir la existencia de vinos que se elaboran en condiciones casi imposibles para el cultivo. Es el caso de los vinos volcánicos, que están aumentando su popularidad en los últimos años, especialmente a partir del Proyecto Vulcano, en 2009, a través del que se buscaba unir los vinos elaborados en territorios vinculados a la actividad volcánica. Resulta sorprendente descubrir cómo terrenos aparentemente yermos ocultan vida bajo sus cenizas y dan origen a vinos diferentes, perfectos para consumidores abiertos a nuevos paladares y sensaciones.

Es así como territorios tan diferentes como las Islas Canarias, Madeira, Nápoles (Monte Vesubio), Israel (Altos del Golán), Cabo Verde (Fogo) , Isla Grande de Hawái (Kilauea), Auvernia, Alsacia, Sicilia (Monte Etna) , Santorini o Somlo, en Hungía, quedan unidos por unas características comunes de sus terrenos, ricos en oxígeno y en minerales como el calcio, hierro, potasio, o magnesio, que le aportan frescura a sus vinos. Si a ello le unimos la alta porosidad de los terrenos y su gran capacidad para retener nutrientes, así como su resistencia a la filoxera, nos encontramos con zonas ideales para el cultivo de la vid que dan origen a vinos blancos intensos en aroma y sabor, a tintos equilibrados, frescos y aromáticos y, en definitiva, territorios donde podremos descubrir vinos con perfiles aromáticos altos, brillantes y frescos, que encajan a la perfección en las tendencias actuales de consumo.

  CANARIAS, EJEMPLO DE DIVERSIDAD Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO VITIVINÍCOLA

Con 80 variedades de uvas y 11 denominaciones de origen vitivinícolas de las que cinco se encuentran en Tenerife, los vinos de las Islas Canarias representan un ejemplo perfecto de vinos volcánicos y de preservación del enorme patrimonio vitivinícola.

Listán, Marmajuelo, Baboso negro, Vijariego, Gual, Albillo Criollo... son algunas de las variedades que se elaboran en la isla nacida en la falda del Teide. Precisamente a sus pies, en el municipio de El Sauzal, encontramos una de las bodegas históricas de esta isla, Bodegas Monje, que se ha distinguido no solo por la elaboración de vinos apegados al terruño y a las variedades de las que se obtienen, sino por la enorme inquietud de su actual responsable, Felipe Monje, que ha sabido modernizar y diversificar las instalaciones de la bodega, abriéndola a iniciativas culturales, gastronómicas y de ocio que amplían las fronteras del vino y lo devuelven al entorno social del que históricamente procede y que suponen una verdadera apuesta por el enoturismo.

Vistas al Teide desde Bodegas Monje

Felipe Monje es la quinta generación de esta familia asentada en el lugar conocido como "La Hollera" donde llevan elaborando vinos desde 1750. La mayoría son tintos, que se envejecían tradicionalmente en barricas de roble  que aún podemos contemplar en la bodega, pero también encontramos blancos, rosados, vinos de maceración carbónica u otros obtenidos con una crianza bajo el mar como el Monje Tradicional Submarino. Hollera Monje, DragoBlanco, Vijariego Negro son algunos de sus vinos, que, gracias al útil buscador de su web, podremos probar según la ocasión en la que lo vayamos a disfrutar, a quien se lo vayamos a regalar o con qué los queremos maridar, sin olvidar los términos más habituales de búsqueda relativos a tipo de vino, precio o variedad de uva.

  ACTIVIDADES ENOGASTROTURÍSTICAS TODO EL AÑO

Todos los vinos, embotellados bajo la D.O.P Islas Canarias - Canary Wine,  obtienen de los terrenos propios con los que cuenta la bodega, situados en laderas inclinadas a una altura media de 600 metros que hacen difícil la mecanización, aunque la bodega se halla inmersa actualmente en un proceso progresivo de reestructuración del viñedo para poder mecanizar algunos de los trabajos. Y es que las cepas, con una antigüedad media de medio siglo, se encuentran a ras de suelo durante la mayor parte del año y solo antes del envero se levantan con estacas de madera hasta el final de la vendimia.

El terreno pedregoso, el sol y la brisa marina, así como las características propias de las variedades cultivadas, Listán Negro, Listán Blanco, Negramoll, Tintilla, Vijariego negra y Marmajuelo, permiten obtener vinos frescos, minerales, llenos de color y de originalidad, como el espacio en el que se elaboran, donde se ha conseguido un equilibrio entre la producción de una bodega convencional, un espacio para el disfrute de la gastronomía en su restaurante-terraza y la acogida de eventos de diferente índole en su espacio cultural, amén de una sala de catas y de un espacio expositivo.

Restaurante y terraza de Bodegas Monje

Tanto la bodega como la tienda y el restaurante-terraza pueden ser visitadas todos los días en el horario habitual de 10:00h a 19:00h, además de ofrecer un completo programa de actividades a lo largo del verano que hacen más sugerente la visita a las instalaciones de las Bodegas Monje, donde se puede disfrutar de comidas, catas privadas o incluso visitas guiadas por la isla, a través de la iniciativa Monje Wine&Tours.

De hecho la programación Vive Monje ofrece actividades enogastroturísticas y culturales para disfrutar de las vistas al viñedo, catas, talleres gastronómicos, experiencias vitivinícolas, charlas, exposiciones de arte, conciertos de música, teatro, además de actividades tan originales como el Wine&Sex, una cena/cata que invita a disfrutar del vino a través de la vertiente erótica y gastronómica en un evento donde se propone al participante un consumo inteligente del vino, una fórmula original y divertida de disfrutarlo con música, arte escénico, erotismo y que se celebra en formato cena una vez en cada estación (primavera, verano, otoño e invierno).

MÁS ALLÁ DEL VINO

Esta búsqueda de nuevas implicaciones del mundo vitivinícola ha llevado a Felipe Monje a apostar por una nueva línea de producción en la que la uva está presente, pero no en forma de vino. Se trata de la marca de moda VinoTinte, en la que se han unido Felipe Monje y Nathalie Leturcq para elaborar tintes naturales y confeccionar ropa a partir de la tela teñida con estos tintes elaborados con materiales procedentes de las viñas. Una empresa sustentable y responsable con el entorno, en el que las prendas se elaboran con un proceso artesanal y ecológico que los visitantes a la bodega pueden conocer de primera mano, a través de los talleres de tinte que se organizan en sus instalaciones. Un proceso que da lugar a prendas únicas que han sido protagonistas en la Feria Internacional de la Moda de Tenerife 2018, referente del sector.

Con iniciativas como esta, Felipe Monje consigue cerrar el ciclo de la vid, integrando la Bodega en su entorno, contribuyendo a dar a conocer la isla y sus potencialidades, además de participar en las iniciativas culturales y sociales que se desarrollan en su entorno, devolviendo a la tierra un poco de  lo que la tierra, fruto de la lava y el tiempo, le ha dado a la familia Monje.

Carmen Fernández
Licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo

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