La italiana Federica Bau gana el Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco

Jueves 18 de Mayo de 2017

Leído › 833 Veces

El Segundo Premio ha recaído en la obra Pepitas, de la asturiana Mª José González Alonso Barrial

{viñedo}

Por décimo año consecutivo, Eduardo Díez Morrás, Director de Enoturismo y del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, e Irene de Juan González, Directora de la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR), han hecho públicos hoy, en rueda de prensa, los nombres de los galardonados del X Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco. Esta edición ha destacado por un claro repunte en la participación, con 106 obras a concurso, todas ellas de una gran creatividad y calidad técnica. Todas las estampas premiadas llevan nombre de mujer, por lo que esta edición, que consolida la unión entre la Fundación Vivanco y la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR) para auspiciar el arte y apoyar la relación entre el vino y la técnica del grabado, queda cincelada en clave femenina.

Un total de 15 votaciones hasta llegar al fallo

Sorprendente ha sido, sin duda, la riqueza de los temas abordados, siempre entretejidos con el vino como hilo conductor. Desde la abstracción máxima con auténtico destilado de conceptos hasta llegar a motivos figurativos clásicos como la cepa, la botella o las copas, pasando por singulares acercamientos de inspiración musical como la estampa que toma sus notas iniciales de una canción de Amalia Rodrigues, Oiça lá ó senhor vinho. Un abanico de obras con acercamientos únicos al mundo del vino para mostrar su valor como parte casi indisoluble de la cultura. Un total de 106 trabajos de 79 autores no le han puesto nada sencilla su tarea al jurado integrado por Rosa Arregui Otaduy, Artista especializada en fotografía; Ricardo González Gil, Escultor y antiguo Director de la Escuela Superior de Diseño de La Rioja; Ignacio Gil-Díez Usandizaga, Director del Área de Patrimonio del Instituto de Estudios Riojanos; Eduardo Díez Morrás, Director del Museo Vivanco de la Cultura del Vino; Julio Hontana Moreno, Artista y Comisario de Exposiciones; David Arteagoitia García, Artista gráfico, Profesor de la UPV y ganador del V Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco; Pedro Torres Gonzalo, Galerista y experto en Arte Contemporáneo y Mª Jesús Escuín Guinea, técnico de Museos y Exposiciones y Coordinadora del Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco (Secretaria sin voto). Además, han contado con el asesoramiento de los profesores Alejandro Loche Rosal, Profesor de Grabado y Miguel Ropero Pérez de Albéniz, Profesor de Fotografía, ambos de la Escuela Superior de Diseño de La Rioja (ESDIR)

De los 79 artistas a concurso, al igual que en ediciones anteriores, el grupo más numeroso procedía de Madrid, con 18 representantes, algunos de ellos estudiantes del Máster de Grabado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. No es de extrañar esta mayoría ya que en Madrid se concentra gran parte de la oferta formativa en este campo, así como varios talleres de grabado. Hasta 12 participantes eran del País Vasco, 5 provenían de Cataluña y de Castilla-La Mancha y 4 de Galicia. De La Rioja se han presentado 4 grabadores, seguidos por los 3 que Aragón, Andalucía y Navarra han aportado respectivamente. Valencia ha contado con 2 artistas y cierran la lista, con un único representante cada una, Asturias, Castilla-León, Baleares y Canarias (ausente en las últimas ediciones). Entre ellos, aunque residen temporal o indefinidamente en España, varios poseen nacionalidad extranjera, como es el caso de la ganadora, una italiana que completa su formación en Galicia; o un armenio residente en Granada, cuya obra también ha sido seleccionada para la exposición temporal. Asimismo, han llegado obras procedentes del extranjero: Italia, Gran Bretaña, Alemania y mayoritariamente de Polonia, un país de ancestral tradición en esta disciplina que siempre ha dado gran importancia al grabado en sus facultades de Bellas Artes. De los 13 artistas participantes de este país, cuatro eran foráneos (tres chinos y un pakistaní).

Algunos autores pueden ser considerados 'fieles' a este certamen ya que participan habitualmente, lo que permite al jurado apreciar su evolución artística así como su persistencia y afán de superación personal en la búsqueda de nuevas formas expresivas, sin perder un ápice de entusiasmo en las sucesivas convocatorias.

Otra de las características de este certamen es su perfil intergeneracional, con una horquilla de edad que abarca entre los 21 y los 75 años, así como de diversidad formativa, ya que da cabida a grabadores con trayectorias académicas en proceso o consolidadas, vinculadas a la gráfica (en Facultades de Bellas Artes y Escuelas Superiores Artísticas), y a otros que se han aproximado a ella a través de la educación no formal o provenientes de otros ámbitos.

Del símbolo al infinito del paisaje. El eterno retorno de la vid y la vida.

La artista italiana Federica Bau ha sido la ganadora de esta edición con su obra {viñedo} y de los 3000 euros a los que asciende el Primer Premio. Se trata de un aguafuerte sobre matriz de zinc con la abstracción de lo gráfico, hasta la línea más pura. Toma un símbolo tipográfico para convertirlo en vid y como un módulo de repetición ad infinitum lo acaba desplegando para mostrar un inmenso viñedo. La limpieza de trazo, la idea, la estampa y la pureza del grabado resultan impactantes.

Jovencísima artista italiana, Federica Bau (Sesto San Gionanni, Italia, 1990), desarrolla actualmente su proceso formativo entre España y Portugal. En 2013 es becada en el IV Seminario de Impresión Experimental Xavier Nogès y un año más tarde finaliza su formación de ilustración en la Escuela Massana de Barcelona, donde su trabajo de fin de estudios, el álbum Kara, Negra culpa, recibió el Premio Junceda para Futuros Creadores (2015). Durante este tiempo, se introduce en el mundo del grabado a través de los talleres de Off-Massana y en Contraprova en Lisboa. Actualmente, y gracias a una beca del CIEC, realiza el Máster de Obra Gráfica de la Fundación CIEC en Betanzos, La Coruña.
Es una artista en constante evolución. En sus comienzos predominaba la ilustración figurativa y el color. Poco a poco ha ido encontrando su pasión en la gráfica que le lleva a un lenguaje más sintético y austero y que, como ella misma apunta, "busca la belleza y el equilibrio en una obra gráfica esencial y elegante. Abandona el color para centrarse en los distintos matices del negro en yuxtaposición al blanco, explora la naturaleza estética que ofrece cada recurso, soporte y técnica, desde lo pictórico y matérico hasta lo gráfico."

Pepitas de Mª José González Alonso, Barrial, ha recibido el Segundo Premio, dotado con 1.500 euros, una obra de técnica mixta que combina la punta seca con técnicas aditivas que muestra la esencia de la vid, su fundamento genético en un tratamiento casi pictórico como claro contrapunto al acercamiento sintético y lineal de la obra ganadora. Se da la circunstancia de que esta artista obtuvo en la pasada edición de este certamen una Mención de Honor por su estampa Invierno, donde la atmósfera y el territorio colonizado por las vides dormidas trasmitían sensación de inmensidad y silencio.

Psicóloga y pedagoga, nacida en Gijón, Asturias, Mª José González Alonso, Barrial (1958), se ha ido adentrando en el arte a través de distintas formas de expresión: la cerámica, la pintura, el grabado, la fotografía o la instalación. Desarrolla su faceta artística principalmente en su comunidad natal donde expone regularmente, al tiempo que participa en certámenes de pintura y grabado por todo el país. Ha recibido reconocimientos por su trabajo pictórico y por sus grabados. Su presencia en el Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco es habitual desde la quinta edición, cuando su obra fue seleccionada del mismo modo que en la octava. El pasado año, recibió una Mención de Honor por su obra Invierno y tuvo otra estampa seleccionada, La batalla del vino.

Una de las tres Menciones de Honor del X Premio Internacional de Grabado y Vino ha recaído en la obra Aporía anacreóntica, de Lola Fernández Corral, una xilografía y linografía con reservas y fondino, un ejercicio de destreza técnica tradicional para mostrar una estampa de gran complejidad y evocador título que nos remite al poeta Anacreonte, a sus versos de vino y vida, y al hedonismo de la celebración de unas figuras danzantes alrededor de una copa.

La madrileña Lola Fernández Corral (1993), a pesar de su juventud, cuenta con un extenso curriculum centrado principalmente en la gráfica. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla La Mancha con excelentes calificaciones, ha realizado prácticas en la Escuela de Artes y Oficios de Cuenca, en el Taller de Obra Gráfica de la Fundación Joan Miró y actualmente está realizando el Máster en medios de impresión gráfica, ilustración y acuñación artística en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid. Asimismo, se trasladó un curso a la universidad de Plymouth (Gran Bretaña). Ha realizado talleres de especialización en técnicas como el fotograbado o la serigrafía y ha participado en múltiples exposiciones colectivas. Su obra ha sido seleccionada en el Certamen Nacional de Grabado José Caballero (2017) y en el XVI Certamen de Jóvenes Creadores de la Calcografía Nacional (2016).

Una xilografía con el título La noche vino festiva le ha valido a Mª Teresa González Escolar una Mención de Honor en el certamen que nos ocupa. Al igual que en la anterior, encontramos una celebración cuyo eje central es el vino, aunque en un acercamiento más abstracto que se apoya en la fuerza del color. También madrileña de nacimiento, Mª Teresa González Escolar (Madrid, 1949) estudió Bellas Artes en la Academia de San Fernando. En paralelo a su vida profesional, ha desarrollado su faceta artística en la que destaca su labor como grabadora, en concreto sus trabajos xilográficos. Ha participado en varias ocasiones en este certamen y su obra fue seleccionada en las ediciones VI, VII y VIII. Sus trabajos han sido también destacados en varias ediciones del Certamen Nacional de Grabado José Caballero y en el Premio de Grabado Atlante. Pueden encontrarse obra suya en el Museo de Arte Contemporáneo de Granada y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Por último, la tercera Mención de Honor ha correspondido a la obra Lacrima vitis de Paz Vicente de Benito. Se trata de una fotolitografía y gofrado (técnica aditiva con carborundo al cloroformo) una singular propuesta en la que se combinan dos de las pasiones de esta artista, la fotografía y el grabado. Parte de una instantánea propia a partir de la cual desarrolla la estampación lo que le permite jugar con diferentes texturas. El tema, todo un clásico en este certamen: un pequeño racimo de uvas que muestra al mismo tiempo fortaleza y fragilidad.

Artista pluridisciplinar, Paz Vicente (Soria, 1968) ha desarrollado su obra entre la fotografía, el grabado, las instalaciones y la escultura. Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Arte, Museología y crítica contemporánea por la Universidad de Santiago de Compostela, ha realizado numerosos cursos de formación especializada. Su obra se ha visto en exposiciones individuales en España, así como en muestras colectivas en nuestro país y fuera de nuestras fronteras en Portugal, Francia, Italia, Holanda y Japón. Ha participado en los certámenes de grabado españoles más importantes y su obra ha sido seleccionada en diferentes ediciones del Certamen Nacional de Grabado José Caballero, Certamen de Jóvenes Creadores de la Calcografía Nacional, en el Premio de Grabado San Lorenzo de El Escorial, la Bienal Internacional de Grabado Aguafuerte de Valladolid, la FIG de Bilbao, etc. Este año 2017, ha sido finalista en el Premio Acqui Incisione en Italia. También ha participado en las tres últimas ediciones el Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco y su obra Cuor di terra, fue seleccionada en la octava edición del mismo.

¿Te gustó el artículo? Guárdalo

Comenta