Descubierto un yacimiento ibérico en un viñedo del Penedés

Jueves 27 de Abril de 2017

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Los hallazgos arqueológicos incluyen centenares de fragmentos cerámicos de época ibérica, datados entre los siglos IV y III aC, y entre los cuales destacan restos de ánforas, tinajas y platos

Tras doce meses de trabajos arqueológicos, ha sido descubierto un yacimiento ibérico en los viñedos de la bodega Segura Viudas, en la localidad de Torrelavit. Los hallazgos arqueológicos incluyen centenares de fragmentos cerámicos de época ibérica, datados entre los siglos IV y III aC, y entre los cuales destacan restos de ánforas, tinajas y platos.

A lo largo de la investigación, se han podido identificar materiales de todas las épocas históricas: contemporánea, moderna, medieval y antigua. Pero, sorprendentemente, el equipo de arqueólogos ha encontrado una cantidad excepcional de piezas cerámicas de época ibérica.

Un asentamiento rural ibérico en frente de la bodega

De entre todas las piezas recuperadas, destacan cuatro por encima del resto que pertenecen a un plato hondo, dos tinajas y una ánfora. Este tipo de recipientes permiten a los arqueólogos afirmar que el yacimiento ibérico descubierto era un asentamiento rural, propio de la Cossetania ibérica de los siglos IV y III aC.

La ánfora, las tinajas y el plato hondo remiten al cultivo, almacenamiento y consumo de cereales y vino – a una vida cotidiana establecida hace ya más de dos mil años en la ribera del río Bitlles, en los actuales terrenos de la Heredad Segura Viudas. Se trata de una situación estratégica para el comercio en época ibérica, ya que el mismo río actuaba como camino natural entre los núcleos de Sant Pere de Riudebitlles y Sant Sadurní de Anoia, y muy cerca de la Vía Heraclea, sobre la que los romanos construyeron la Vía Augusta.

Los pilares de la sociedad ibérica

En la base de la estructura social de los íberos se encontraban los asentamientos rurales, como el del yacimiento hallado en Segura Viudas, que abastecían todo el territorio con la producción de cereales, carne y vino. Estos productos serían después repartidos desde los núcleos de distribución, como el del yacimiento de la Font de la Canya de Avinyonet del Penedés, y hasta las ciudades y puertos principales, como lo serían las localidades de Banyeres del Penedés o Sitges.

La sociedad ibérica de la Cossetania se basaba en la agricultura y la ganadería, pero también en el comercio. Observando los diferentes yacimientos descubiertos en el Penedés, se dibuja el mapa de una sociedad compleja y altamente estratificada.

El vino en el Penedés de hace 2500 años

El hallazgo de la ánfora ibérica es especialmente relevante porque permite profundizar en la tradición milenaria del cultivo de la viña y el consumo del vino en estas tierras, y trazar una línea continua desde la Cossetania ibérica y hasta los cavas y vinos de Segura Viudas.

El cultivo de la viña y el consumo del vino fueron dos de las innovaciones más relevantes de la Edad del Hierro. El vino y la uva llegaron a la península Ibérica de la mano de los fenicios, pero el cultivo local se extendió unos siglos más tarde, hace unos 2400 años, con la llegada de los griegos. El asentamiento rural hallado se enmarcaría precisamente en esta segunda etapa.

El viñedo, al tratarse de un cultivo de rendimiento aplazado (la vid necesita años de cuidados antes de empezar a producir frutos), requiere de poblaciones arraigadas al territorio y establecidas definitivamente de forma sedentaria. Es en este momento, a partir del siglo IV aC y gracias a los trabajos agrícolas de las poblaciones de íberos, que se delimita y configura el paisaje del Penedés tal y como lo conocemos hoy en día.

El consumo del vino supuso, a la vez, cambios en las relaciones sociales. Inicialmente fue un bien muy preciado y difícil de conseguir, y, por lo tanto, fue un símbolo de poder. Tal era su importancia que llegó a usarse como moneda de cambio en las transacciones comerciales.

Más adelante, cuando el vino se popularizó y ya se producía localmente en asentamientos rurales como el del yacimiento hallado en Segura Viudas, se convirtió en uno de los elementos principales de los eventos sociales, y jugaba un rol primordial en las celebraciones y ceremonias religiosas, así como en los acuerdos comerciales.

El equipo de arqueólogos

Los trabajos arqueológicos que han permitido descubrir el yacimiento ibérico se iniciaron en abril de 2016, en un proyecto coordinado por la bodega Segura Viudas y realizado por el equipo de ArqueoVitis, responsable también del yacimiento de la Fuente de la Caña, y que cuenta con una amplia experiencia en yacimientos ibéricos y en la investigación de los orígenes del vino en el Penedés.

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