Nuevos vinos e imagen para Manuel D´amaro

Sábado 18 de Marzo de 2017

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La bodega Señorío de Rubiós, de la subzona Condado do Tea dentro de la DO Rías Baixas, presentó los nuevos vinos y la nueva imagen de la marca Manuel D´Amaro.

En un evento, que contó con la presencia de sumilleres (Mercedes González, Luis Paadin...), prensa, distribuidores, el Alcade de As Neves (Xosé Méndez), el presidente y secretario de la DO Rías Baixas (Juan Gil de Araujo y Ramón Huidobro), la bodega de Rubiós mostró sus nuevos vinos, que continúan su línea de recuperar las variedades tradicionales, de hacer más visible las variedades tintas de o Condado y de mantener la tradición de esta zona. Así, ahora en Manuel D´Amaro podemos encontrar: un Sousón, un Caiño tinto, un Espadeiro, un Pedral y un Albariño. Es una colección de la que se elabora muy poca cantidad (5.00 botellas de albariño, 4.000 de Sousón, 3.000 de Pedral y 800 de Caiño tinto y Espadeiro) y que representan la tradición, la historia, la esencia del condado, pero también son el futuro, la continuidad de una tierra, de unos valores y sobretodo del trabajo de los viticultores.

Durante la presentación tuvo lugar una cata de los vinos a cargo del enólogo de la bodega Jorge Hervella, acompañada con con platos elaborados por el restaurante O Frenazo de As Neves. Así, había zamburiñas aciduladas con Manuel D´Amaro Albariño; lamprea rellena con Manuel D´Amaro Caiño tinto; tortellini de ternera con una capa de setas con Manuel D´Amaro Espadeiro: carrillera de ibérico con Manuel D´Amaro Pedral; y canelón de requesón con gelatina de sousón maridada con el Manuel D´Amaro Sousón.

Desde siempre, la filosofía de la bodega fue la de recuperar y mantener los vinos, las variedades, la tradición y la historia de esta zona. La de continuar con un trabajo que comenzaron sus antepasados y que quieren legar a las generaciones futuras. Quieren que la esencia de estas tierras del condado se transmita en cada uno de sus vinos. Quieren que el mimo, el cuidado con el que los viticultores cuidaron las viñas se exprese en cada uno de nuestros vinos. Quieren recuperar esas variedades autóctonas, desconocidas fuera de Galicia, pero con un alto potencial, y que para ellos son sin duda las que mejor expresan las características de sus tierras.

Y eso también lo quisieron plasmar en la nueva imagen de Manuel D´Amaro. Una imagen donde se mezcla la tradición y la modernidad. Una imagen de líneas sencillas, en la que querían plasmar la esencia, la historia, la tradición, la verdad de esta tierra. Una etiqueta que sirviera el mismo tiempo para homenajear los viticultores de esta zona, sus viticultores, sus ancestros y los de ahora, ya que fueron ellos con su cariño, con su mimo los que permitieron que en la actualidad aún tengan la suerte de tener viñas de Pedral, Sousón, Caiño, Espadeiro. Y este homenaje a los viticultores lo hacen personificado en la figura de Manuel D´Amaro, que falleció recientemente. Manuel fue uno de los impulsores de la creación de la bodega, uno de los socios fundadores, uno de los máximos defensores de las variedades de esta zona, un enamorado de los tintos de Rubiós, un trabajador constante, un viticultor las 24 horas, una persona real, sencilla, con valores, que sabía comunicar. Él era auténtico y así lo transmitió y así lo quisieron transmitir. Las viñas eran su devoción, el trabajo en el campo, el mimo y el esmero con el que trataba las viñas, era a su realidad, su verdad. Y para nosotros el mejor ejemplo. Y eso es lo que queremos transmitir, esa realidad, esa verdad.

Manuel está presente en cada uno de los vinos de Manuel D´Amaro, no solo porque les enseñó la importancia de recuperar la historia, de seguir la tradición, sino porque la boina es su boina.

Todo el mundo que lo conoció sabía que siempre llevaba una boina, una boina que al mismo tiempo transmite tradición pero también modernidad y como decía Castelao, "non hai nada mais moderno que a tradición". Pero también está presente con una frase en cada vino. Con el que significaba para él cada uno de las variedades. Ya que le dimos una hoja en blanco con los nombres de las variedades y el nos devolvió una frase para cada uno de ellos. Es una frase corta, que para algunos puede ser una frase sencilla, sin sentido, pero es su visión, es lo que él sentía por cada uno de los vinos, era a su verdad. Y ahora es la verdad de la bodega. El decía:

  • El Caiño es el Rey del vino
  • El espadeiro es una maravilla
  • Pedral, me quedo contigo
  • Sousón, oro de ley
  • Albariño, sincero y agradable, buen amigo
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