El Camino de Santiago y el mundo del vino se fusionan en El Cavino, una experiencia enoturística única

Viernes 25 de Septiembre de 2015

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Se visitan 7 bodegas españolas amparadas por las DO: Navarra, Rioja, Ribe-ra del Duero, Rueda, Toro, Bierzo y Ribeira Sacra, siendo el Albariño Rías Baixas el protagonista del broche final de la travesía

Con el sumiller Enrique López al frente, el Cavino de Santiago, es una iniciativa innovadora en los que durante nueve días de viaje, el participante, recorre 8 etapas no consecutivas del Camino francés, el Camino de levante y el Camino de invierno, sumergiéndose en el apasionante mundo de la enología como invitado de excepción de 7 bodegas españolas con denominación de origen: Navarra, Rioja, Ribera del Duero, Rueda, Toro, Bierzo y Ribeira Sacra. La primera expedición ha llegado ya a Compostela el pasado 6 de julio y la última de esta época estival, ya en camino, llegará a la ciudad el próximo domingo, 27 de septiembre.

De esta manera nace una iniciativa enoturística singular y de calidad que parte de Lorca (Pamplona), y en la que los amantes del Camino, la cultura y la gastronomía típica pueden compartir durante el viaje experiencias en las mejores localizaciones de Pamplona, Logroño, Burgos, Valladolid, Tordesillas, Ponferrada, Bierzo, Ribeira Sacra y Santiago de Compostela, siendo el Albariño Rías Baixas el protagonista de la cena de gala que pone el broche final a la última etapa.

El Camino de Santiago y el vino

La vinculación entre el Camino de Santiago y el mundo vinícola se remonta a los inicios de la historia vitivinícola mundial. Gracias a los peregrinos y también a los monjes que vinieron a España a repoblar o cristianizar la península, llegaron a España innumerables cepas. Por ello, las zonas de producción del área de in-fluencia de dichos monasterios, deben mucho al Camino.

De esta manera, el Cavino permite disfrutar de un viaje al pasado combinado con el disfrute de la experiencia enológica y culinaria, visitando siete bodegas: Eguren Ugarte, Bodegas Irache, Bodegas Portia, Divina Proporción, Prado Rey, Vía Romana y Cuatro Pasos. La experiencia incluye también la posibilidad de beber de una fuente de vino, comer en una bodega, dormir a los pies de la catedral de Burgos en un antiguo palacio, despertar junto a un histórico castillo templario, caminar entre las viñas riojanas, almorzar a la orilla del río Miño en Ribeira Sacra, descansar en el Parador de Tordesillas, degustar algunos de los mejores vinos de España, y el disfrute de la espectacular la Plaza del Obradoiro en Santiago de Compostela, como meta final de la travesía.

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